Mujeres y hombres en la arqueología prehistórica

Siempre hay que partir de lo realmente universal en cualquier sociedad humana, actividades que se hacían antes igual que ahora (transportes, gestión…) y que no se pueden demostrar arqueológicamente.

Cualquier actividad social se realiza en un lugar, espacio o soporte físico el cual queda socializado y transformado, ya que el trabajo para acondicionarlo crea espacios estructurados. El concepto de estructuración del espacio en arqueología es fundamental. Estos lugares son en definitiva, espacios estructurados para una actividad social.

En cualquier contexto histórico encontramos ambos sexos de la especie (hombres y mujeres), se producen alimentos y se fabrican herramientas.

  • Útil: todo objeto socializado.
  • Herramienta: objeto que tiene la capacidad de transformar físicamente otra materia.

Arqueológicamente reconocemos las herramientas por sus partes activas. La arqueología tiene como fuente de información los restos, residuos, subproductos…



A través de la asociación de trabajo, herramientas, materia y restos, conocemos la actividad económica. Los productos pueden no estar en el lugar donde se producen.

Cuando en arqueología encontramos productos o objetos singulares (no herramientas) se asocian a actividades político-ideológicas, ya que una herramienta lo es si actúa económicamente.

Las armas en muchas ocasiones son ornamentaciones o símbolos (es difícil constatar si han sido usadas), el valor de las armas es no ser usadas, las sociedades más violentas no utilizaban las armas, utilizaban la vía del terror.

Existen tres colectivos sociales diferentes:

  • Colectivos juntos en un lugar común.
  • Colectivos físicamente separados.
  • Colectivos con relación de dominio o explotación.