La recuperación de este momento se expresa en diferentes variables, entre las que destaca la demográfica. Hay un aumento de población debido a:

  • Mejora de la climatología
  • Estancamiento de la peste
  • Descenso de las muertes producidas por la guerra
  • Precocidad en el matrimonio.

Después de un crecimiento sostenido se llega a un techo en el que inciden las muerte catastróficas así como el techo neomaltusiano (desequilibrio entre población y recursos) y así sucesivamente.
Además este modelo se caracteriza por dos variables fundamentalmente, que sirven como regulación natural de la natalidad:
Elevadas tasas de celibato definitivo, en torno al 13-15%. En zonas católicas esta tasa era mayor, ya que hay un gran número de población practicante de la vida religiosa
Acceso tardía el matrimonio. Esta variable ha sido estudiada por Laslett y Hadnal. Ellos afirman que las mujeres se casan por primera vez en torno a los 25/30 años y los hombres a los 27/30. En los países mediterráneos esta edad es entre 2/3 años más baja. Este dato varía dependiendo del momento económico, encontrándonos por ejemplo que si no hay tierras disponibles la edad se retrasa. A mediados del siglo XV hay un gran vacío demográfico, lo que facilita el acceso al primer matrimonio muy temprano.

Todo esto da lugar a un proceso de recuperación de la población europea, que alcanza niveles poblacionales equivalentes a los anteriores a la peste negra.
Los primeros síntomas de cambio demográfico se observan entre 1420 y 1440, aunque el proceso se acelera a mediados del siglo XV. No se da en ningún momento un problema de superpoblación y no encontramos distorsión entre número de personas y tierras utilizadas.
Cuantificar la población europea para este momento es difícil debido en gran parte a la poca fiabilidad de las fuentes. Hay censos de tres orígenes fundamentalmente:

  • Fiscales, en los que se ocultan datos para evitar pagar impuestos. Además se efectúan por vecinos, por fuegos, y no por persona. Los vecinos que expresan los censos tienen que ser reconvertidos en individuos utilizando un criterio multiplicador que esté establecido unánimemente, pasando este criterio de ser de 6 / 6,5 a principios de siglo a un conversor actual de 4
  • Militares, destinados a hacer glebas. Aquí hay más limitaciones ya que solo aparece la población masculina a partir de un número de años determinado (15-17). Se ocultan datos igualmente.
  • Religiosos. En el mundo católico estas fuentes son importantes ya que en el Concilio de Trento (1563) se obliga a llevar registros de bautismo y boda en las parroquias. Por eso es fácil determinar tasas de natalidad y nupcialidad. A partir de 1614 se cuenta también con los libros difuntos, de entierros. Incluso algunos de estos libros reflejan la causa de la muerte y aparece el testamento ya que el párroco ejerce de albacea testamentario. En Francia los parlamentarios no incorporaron las normas de Vaticano, por lo que esta relación de libros no se cumple de modo fiable. En España, por el contrario, serán fuentes bastante fiables al igual que en el mundo anglicano, con la salvedad de que en este ámbito el bautismo se retrasa y el registro de bautizo es fiable del todo para natalidades. En el ámbito católico encontramos otro libro de registro también muy fiable: el “libro de almas”, que responde a la obligación católica de comulgar por Pascua de resurrección y al registro que se lleva de este hecho. La población que no queda reflejada en este registro son los menores de siete años, que son los únicos que no tienen obligación de comulgar.

Las cifras demográficas no son exactas y responden incluso a estimaciones. Así para Francia en 1490 se da una cifra de 10 millones de habitantes, dándose para el mismo periodo la misma cifra a Italia y Alemania. Los datos castellanos son más fiables, estimándose para Castilla 4,5 millones de habitantes mientras que para Aragón se estima una cifra de 1 millón, de los que alrededor de 300 mil eran catalanes. En el siglo XVI la población española pasó a más de 8 millones. Habría un aumento en torno a 2 millones para Castilla y a 400 mil habitantes para Aragón. Esta diferencia poblacional explica en parte la preponderancia Castilla.
A mediados del siglo XV los europeos son más o menos 55 millones, que a largo del siglo XVI crecen en torno a un 50%, aunque algunos autores estiman esta cifra como demasiado optimista.



Todo esto se enmarca en un proceso de recuperación agraria. Se ponen en marcha nuevas áreas de cultivo, pero lo más interesante radica en el auge de la ganadería y en el proceso de especialización de los campo, apareciendo cultivo de productos más sofisticados como olivos, vid, plantas textiles…
Además Europa sufre un proceso de reactivación urbana, aunque tanto la ciudad medieval como la moderna eran ámbitos ligados al mundo rural. Se reactivaron antes que el campo. Esta recuperación urbana está relacionada con la recuperación de las industrias textiles. Esta industria, fundamentalmente lanera, experimentó desplazamientos geográficos desde finales del siglo XV y en el siglo XVI, apareciendo nuevos centros de producción en Inglaterra, Castilla, Languedoc… También volverán a la normalidad lugares que tenían una vieja tradición artesanal, como sucede con algunas ciudades flamencas. También surgirá un importante auge de las ciudades portuarias como sucede con Lisboa en Portugal o Sevilla en España.

A pesar de todo el mundo urbano, artesanal, burgués, con una cultura diferente a la campesina, representa un pequeño porcentaje en relación con todo mundo europeo. Solo en algunas zonas como el norte de Italia, Flandes, Nápoles o París se puede hablar de un territorio determinado por la presencia de las ciudades que ejercen su influencia en todo su entorno.
Aún así, después de la crisis del siglo XIV y hasta el siglo XVI los núcleos urbanos sufren un desarrollo continuado. Aparecen nuevas ciudades y se recupera antiguos cascos urbanos que habían estado en crisis. Incluso poblaciones rurales de origen bastante antiguo se transforman en ciudades. El elemento decisivo para este proceso será de tipo económico como sucede en la zona de Bwtehade, en Alemania. En otros casos las razones para la fundación de nuevos núcleos son de naturaleza militar, como sucede en la región de Gascuña (fronteriza condominios ingleses). Igualmente se fundan villas en algunos territorios gracias a un proceso dirigido por un particular tal y como se sucede en Vizcaya, Alaba y Guipúzcoa. En Vizcaya el proceso es dirigido por el señor de la villa, que reordena el poblamiento dando lugar en 1300 a la actual ciudad de Bilbao. En Alaba y Guipúzcoa el proceso tuvo como cabeza a los Reyes Católicos y se llevó a cabo en terrenos de realengo. Otra zona muy importante desde el punto de vista de su repoblación fue la Andalucía bética: grandes territorios reconquistados y ocupados en un momento tardío en muchas ocasiones por nobles y señores que prestaban al rey sus mesnadas a cambio de recibir territorios como compensación. La repoblación allí se llevó a cabo concediendo privilegios fiscales.
Durante el siglo XIV y los comienzos del siglo XV muchas ciudades fueron rodeadas de murallas que irán cambiando de lugar mostrando así un aumento en la población.
Las ciudades se convertirán en polos de atracción de poblaciones circundantes: Alrededor del 90% de los trabajadores de Gerona de la empresa de la será procedían del campo.
Uno de los rasgos más significativos de las ciudades europeas entre los siglos XIV y XVI tiene que ver con su plurifuncionalidad.
Aparecen grandes centros políticos administrativos que suelen ser capital de grandes estados como sucede en París o Nápoles. Otros no lo serán, como sucede en Barcelona o Avignón. Además de en estos centros la especialización económica va a brillar en algunas ciudades como Venecia Florencia o Lübeck.
Una ciudad grande podría alcanzar los 20 ó 30 mil habitantes. En Inglaterra por ejemplo esto sólo sucederá en Londres. La concentración urbana también es excepcional. El lugar donde se dio de forma clara fue Italia, con ciudades como Milán y Nápoles que superaban los 100 mil habitantes, Florencia que superaban 60 mil o Bolonia que superaba los 55 mil. Este fenómeno también se produjo en los países bajos, el alto valle del Danubio, y el valle del Rin aunque a escala más pequeña.
A partir de 1450 se incrementa la población en muchos lugares de forma excepcional gracias a dos variables: el papel de ciudad capital de algunos centros como París y Londres y por otro lado las diferentes coyunturas económicas, que en algunos casos tienen que ver con el comercio de como sucede en Sevilla, Lisboa o Amberes. En esta última la población pasa de 20 mil habitantes en 1440 a 50 mil en 1500 y alcanza finalmente los cien mil habitantes de 1560.
El aumento de población urbana no puede ser leído como un proceso de prosperidad. Atraía pobres, vagabundos… A finales del siglo XV aparece alrededor de 18% de indigentes en Lovaina, 20% en Hamburgo y 2/3 de la población en Inglaterra. En el resto de Europa occidental la tasa de “desocupados” era del 8-10%.

Las ciudades estaban controladas por una aristocracia urbana cuya base de poder era de tipo económico. Era un patriciado constituido por mercaderes y burgueses poseedores de fortunas cuantiosas, tales como los Medicis en Florencia. Monopolizan el gobierno de las ciudades a través de diferentes sistemas de captación. Este fenómeno se observa desde mediados del siglo XIII en el norte de Italia, Francia y España. Este patriciado urbano se acerca a la vieja nobleza a través de las alianzas que dan al patriciado prestigio y a la nobleza dinero. Fortalecen sus lazos de cohesión y su idea de grupo integrado distanciandose del “común” mediante el estilo de vida peculiar, un lenguaje más preciso…

Desde el punto de vista agrario también podemos decir que se “despega”. Se ocupan ahora tierras de mejor calidad. Pero esta colonización agraria raras veces parte de los propios campesinos sino que suele ser obra de grandes magnates eclesiásticos o laicos que, junto con el patriciado, se interesan por la inversión en tierras. El campo se adapta a las nuevas exigencias de la época, que pasan por la demanda de diferentes productos en los mercados como cuero, lana, carne, lácteos… Por ello se produce un auge en la ganadería sobre todo en torno a las grandes ciudades. El aumento ganadero está ligado también a la oveja, que tiene gran éxito Inglaterra y Castilla. En Inglaterra en los siglos XIV y XV se pasa de una cultura cerealística de openfields a otra economía de paisajes cercados y predominio del mundo pastoril. En este cambio de modelo influye la mortalidad y poca población, así como la cohesión de la comunidad campesina, que pierde fuerza, y el interés de gran propietario en acelerar el auge de la ganadería. En Castilla la ganadería trashumante alcanza una extraordinaria posición entre los siglos XIV y XV. La trashumancia supone una colaboración estacional entre la llanura y la montaña. Se producen una serie de migraciones en busca de climatación: en invierno se subirá a la montaña y en verano se bajará a la llanura. Es traslado se efectuaría en Otoño. Esta situación generó conflictos entre ganaderos (nómadas) y agricultores ya que tienen intereses distintos.
Los antecedentes del desarrollo de la ganadería en Castilla tienen que ver con la reconquista y el avance por la meseta meridional desde el siglo XII. Este territorio estaba escasamente poblado y era muy difícil desarrollar allí una política agrícola. A esto ay que sumarle las muertes del siglo XIV que favorecen la ganadería ya que necesita menos mano de obra. Además cuentan los intereses de algunos poderosos por el aumento de la ganadería. La oportunidad llega cuando Castilla comienza a surtir de materia prima (lana) a la industria textil de Flandes. Todo esto explica la importancia que llega a tener el ganado ovino en Castilla: hacia comienzos del siglo XIV habría 1,5 millones de ovejas, pasando a ser 3 millones a comienzo del XV.
Desde 1273 existe en Castilla una industria que protege los intereses propios del ganado lanar trashumante: La Mesta En Italia aparece una institución parecida denominada La Travolera.
A mediados del siglo XV los pastores han triunfado en Castilla sobre la agricultura, ayudados por la corona. Es también en el siglo XV cuando se produce la fijación de las rutas de paso del ganado. Los distintos caminos eran:

  • Cañadas, de 75 m de ancho.
  • Cordeles, de 37,5 m de ancho.
  • Veredas, de 21 m de ancho.
  • Coladas, de anchura variable.

En la meseta castellana había una ruta que unía Andalucía con Extremadura, con dos cañadas: la leonesa y la segoviana. Tras la conquista de Granada las cañadas se hacen más numerosas e incluso se prohíbe a los agricultores cercar sus tierras para que así pueda pastar el ganado en ellas.
Dentro de este ambiente se producen desde la segunda mitad del siglo XV una especialización de cultivos. Así progresa el cultivo de la vid, por ejemplo, en Castilla. En Italia se incrementa lo que tiene que ver con la producción de textiles, tintes… En Toscana se produce así la “cultura promiscua”: se combinan viña y olvidar, viña y nogales, huerta y nogales… En Alemania crecerá el cultivo del lúpulo (por esto hay en avance de la cebada a costa del trigo) pero también hay una especialización en plantas textiles como el lino cultivado en el valle del Mosela y plantas tintoreras.

La situación jurídica del campesinado al este del Elba será diferente a la que tiene en el oeste, siendo la línea divisoria la que uniría Danzing y el norte del mar Adriático. Al este hay una presencia e incluso intensificación de la servidumbre, con campesinos con una doble vinculación: a la tierra (homo adscribus glebae) y a otro hombre (homo proprius), procediéndose así a una refeudalización o segunda servidumbre donde los señores aumentan sus propiedades gracias a la crisis del siglo XIV y obligan a los campesinos a permanecer en ellas. El proceso se incrementó en el siglo XVI debido a aumentan la población y a la demanda de la Europa mediterránea de cereales, que tendrá como consecuencia el monocultivo de muchos lugares de esta zona. En la Europa del oeste lo que se da es un proceso de liberación de las obligaciones de los campesinos.
Esta doble situación es la solución que se da a un mismo problema siguiendo diferentes caminos.

En el mundo polaco hay una orientación al mercado por parte de los señores debido a la demanda de material. Confiscan así las pocas propiedades que todavía quedaban en manos de campesinado (se invalida así la idea de Sweezy, que recoge a su vez de Pirenne, de que el mercado disuelve el feudalismo): se da una ampliación del mercado, pero el comercio también es controlado por el señor que es quien obtendrá los beneficios. Es, por decirlo de alguna forma, un “feudalismo mercantilizado”: el señor domina tanto la producción como la comercialización. Este comercio se efectuaba desde el puerto de Danzing hasta los centros deficitarios.
En Rusia el mundo medieval había sufrido gran cantidad de invasiones mongolas y después había sufrido una hegemonía del ducado de Moscú en la primera mitad del siglo XV. Esta hegemonía había dado lugar a la aparición de un campesinado libre al que se anima a colonizar tierras. Pero en la segunda mitad del siglo XV se revertirá esa tendencia. Se sucede si un progresivo control por parte de los terratenientes, tanto laicos como eclesiásticos, que exigen a sus campesinos nuevos tributos y prestaciones. Se produce así también una refedalización.
En el espacio germánico convivirán dos tendencias. En el sur occidental se dio un campesinado emancipado y en el norte occidental habría un deterioro de la situación campesina debida sobre todo al acción del grupo de los Junkers, que reactivaron sus privilegios feudales. Así, en esta zona las revueltas fueron continuas dando lugar en 1429 a la “revuelta de los campesinos”.
En Bohemia, entre 1496 y 1511 se establece que en campesino y su hijo no pueden abandonar la tierra sin el consentimiento el propietario
En esta misma época, en Hungría, todos los campesinos fueron reducidos a la condición de siervos.
En el norte de Europa, bajo el reinado de Juan de Dinamarca (1481-1513) también los campesinos son convertidos en siervos.
En la Europa del este la servidumbre será abolida en la segunda mitad del siglo XIX, prolongándose en Rusia hasta 1861.

El modelo mediterráneo (especialmente el hispano) será peculiar: gran parte de los bienes son extracomercium. Es decir,que gran parte de los bienes no intervienen en el juego de la oferta y la demanda. Son bienes extraídos al mercado y no podrán ser vendidos ni enajenados, como sucede por ejemplo con los bienes de la iglesia (bienes de manos muertas, amortizado)y los bienes de los nobles que están sometidas al contrato del mayorazgo por el que se establece la línea de transmisión de una propiedad determinada por medio de agnación masculina (prevalece el heredero de mayor edad y el hombre sobre la mujer). El heredero es el puro titular de esos bienes, que tienen que ser transmitidos sin división de generación en generación (pueden ser ampliados pero no mermados). Lo que sí puede es arrendar algunos bienes como molinos o casas, pero no venderlos ni hipotecarlos. Son gestores rentistas. La desaparición de los mayorazgos se produce con la llegada del régimen liberal a mediados del siglo XIX, en concreto por la “Ley de abolición del mayorazgo” de 19/8/1841.
Otras instituciones que tendrían sus bienes extracomercium serían los consejos y ayuntamientos y sus bienes propios y comunales. Los bienes propios correspondían a una serie de propiedades de ayuntamiento como tiendas, hornos… que eran arrendadas y su producto se dedicaba al pago de servicios públicos y algunas fiscalidades que había que pagar al rey como los arbitrios y las sisas. Los comunales solían ser tierras donde el pueblo recogía leña o llevaba pequeños ganados a pastar. Estas tierras eran explotadas de distintas maneras: sorteo de parcelas periódicamente, explotación comunal, cesión perpetua…

El consejo estaba controlado por unas oligarquías municipales de carácter familiar que transmitían los oficios de generación en generación. Son ellos los que regulan y gestionan la propiedad. La forma más habitual de regulación de tierras será el señorío: espacio de poder donde el señor aparece como el amo del proceso de producción y de los procesos de la vida social. Es una unidad económica y social básica del modelo de producción feudal. Además el señorío en el mundo moderno es fundamentalmente una unidad jurídico -política ya que el señor tiene privatizados los poderes jurisdiccionales, y en la Edad Moderna el poder jurisdiccional es la identificación del poder absoluto. Las vías de acceso al señorío durante la Edad Media fueron varias, concediéndose en ocasiones como donación entre compensar por el auxilium. Se entregara la jurisdicción, la propiedad, y la posibilidad de cobrar algún tipo de impuestos. En las siguientes etapas, después la reconquista, termina la vía donación y se abre la vía compra a partir de Carlos V. El rey venderá señoríos porque está en bancarrota. En este nuevo tipo de señoríos se entregara jurisdicción fundamentalmente. Habitualmente, sobre todo en el siglo XVI se vendieron territorios enajenados a las órdenes religiosas con las oportunas dispensas papales ya que en este periodo el rey es el gran maestre de esas órdenes. Se vendieron muy pocos territorios de realengo, y en los que se vendieron lo que se cedió fue la jurisdicción y sólo las tierras propiedad del rey. En el siglo XVII no se vende ningún señorío, sino que comienza actuar la Junta de Incorporaciones que intenta recuperar los bienes (rentas, oficios, baldíos, propiedades) que habían sido usurpado de forma ilegal.
La liquidación de los señoríos es un proceso de media duración que comienza en las cortes de Cádiz y termina con la “Ley de abolición del señorío” del 26/8/1837. A partir de ese momento la propiedad pasa a ser de tipo capitalista. En cuanto a mayorazgo, se abolió por una ley de 19/8/1841.
El señorío moderno en el mundo mediterráneo el distinto señorío medieval. Igualmente, el señorío mediterráneo es distinto al de la Europa del este. La gran diferencia es que el occidente desaparece la reserva, la tierra dominicata. En la Europa del este aparece el plus producto trabajo, las sernas, las corbeas… que es algo que desaparece en el modelo de los señoríos mediterráneos.
Tipo lógicamente encontramos señoríos nobiliarios, señoríos eclesiásticos (abadengos, monasterios, obispados), señoríos mixtos (de órdenes militares), y señoríos solariegos de tipo medieval donde aparece la jurisdicción unida a la propiedad. Los otros tres son de tipo jurisdiccional fundamentalmente y solariegos aparece muy pocos.
El poder en los señoríos se canaliza a través de los tribunales señoriales donde el señor cobra unas penas de cámara (multas) con las que paga a sus oficiales y el sobrante va a sus arcas. Existe el derecho de apelación a los tribunales del rey, no siendo la justicia señorial el “techo”. Igualmente el señor puede controlar la vida del común mediante ordenanzas municipales. En este aspecto el señor también tiene un tope: hace ordenanzas, no leyes. Estos topes los ponen las regalías, los propios derechos del rey que no pueden ser enajenados. Estas regalías son:

  • Derecho a declarar la paz y la guerra
  • Emanación de leyes
  • Justicia
  • Acuñación de moneda
  • Explotación de las minas

Es un universo evidente de gradación de poder. No hay una igualdad o concurrencia de poderes. El poder es absoluto y piramidal, en cuya cúspide se encuentra en poder del rey.
Los señores pueden realizar un control social e ideológico a través de funciones de orden público, creando y manteniendo, por ejemplo, escuelas donde el elige a los profesores, elección de párrocos y abades en sus iglesias… También controla el mercado reglamentando el establecimiento de tabernas, tiendas, controlando pesos y medidas y reservándose ciertas zonas para su uso propio.

En el modelo de los Países Bajos y de Inglaterra encontramos una marcada tendencia hacia el capitalismo y ha la propiedad liberal, absoluta e individual y más allá de amortizaciones. Comienza aquí a aparecer un mercado de la tierra y no aparecen tierras fuera del mercado. En este modelo de la asignación de la tierra se hace mediante arrendamiento, produciéndose una relación de tipo contractual. Esto permite recuperar los bienes en caso de impago, de mala cosecha, de mal tiempo… ya que estos supuestos se consideraban en el propio contrato de arrendamiento. Igualmente era muy fácil actualizar la renta porque contrato era revisable en un corto periodo de tiempo (3-5 años). La apropiación del excedente se lleva a cabo por medio de la plusvalía propia del sistema capitalista. Lo que se paga además es ya en moneda. El trabajo es una mercancía y por tanto entra en la lógica de libre mercado.

En Inglaterra la crisis del siglo XIV dio lugar con proceso de apropiación de tierra y a una ampliación de las mismas. Es un proceso de formación de la gran propiedad apoyado por la reforma de Enrique VIII donde se retiran las propiedades al clero a través de la reforma anglicana. En el resto de Europa también se crea una gran propiedad pero aquí la gestión es totalmente diferente siendo de tipo directo y con una lógica capitalista donde lo que se pretende es optimizar beneficios mientras que en el modelo mediterráneo lo que se practica es una gestión en la que se da importancia a la renta. En el modelo mediterráneo no hay inversión ni planificación y sobre todo no hay gestión directa
Este proceso en Inglaterra se vio acentuado en el siglo XVI debido a una demanda de lana que provoca una combinación de grandes zonas de cereal con grandes zonas de pasto, configurándose el paisaje agrario inglés. Los pastos empezarían a ganar territorio y ya en el siglo XVII domina sobre los cereales. Hay una gran orientación al ganado, vacas y corderos fundamentalmente, buscándose inicialmente la lana para la exportación. Esto da lugar a una introducción de los cercados, intentando incrementar así la producción mediante un uso intensivo del suelo y de la ganadería. El ganado es estabulado.
En Inglaterra será importante la gentry: mediana nobleza enriquecida en combinación con la burguesía. Son terratenientes. Este grupo social no existió en el resto de Europa.

En los Países Bajos lo importante serán las innovaciones técnicas. Encontramos dos regiones fundamentales:
Polders: terrenos que se ganan al mar, desecándolo. Esto requiere un desarrollo previo de las técnicas hidráulicas y de desagüe. Aquí domina la ganadería. Se da una concentración de grandes granjas lecheras que requieren una inversión grande de capital para la construcción de establos, pajares…En esta zona se da además un uso intensivo de la mano de obra especializada.
Llanura interior. Aquí aparece una horticultura también de tipo intensivo. Es un lugar donde los jardines privados se van a convertir en pequeños laboratorios. Se produce un desarrollo de la industria textil que produce un incremento del cultivo del lino y del cáñamo, plantas muy apropiadas para el clima húmedo. También se cultivan plantas tintoreras que se utilizan también en la industria textil.

En el ámbito artesanal, durante los siglos XV y XVI aparecen una serie de novedades técnicas que afectaron fundamentalmente a la industria textil. En el siglo XIII había aparecido la rueda de hilar o rueca o torno de hilar. Su uso se extiende durante el siglo XIV pero su éxito se produce en el siglo XV. Esta máquina incrementa la producción del hilado. La araña (la rueda con radios de las ruecas) se descubrió en 1480. El pedal comienza a utilizarse en 1520. En el siglo XIV se produce un gran incremento del consumo de ropa blanca confeccionada para camisas, ropa interior, sábanas… Es la eclosión de la ropa de cama y de mesa.
Uno de los factores que incrementan la actividad artesanal es el refuerzo de los vínculos de relación campo / ciudad. Buena parte de los trabajos artesanales se realizan por los campesinos que viven en los alrededores de las ciudades.
Otro de los fenómenos importantes será la concentración de talleres en un sólo empresario. Sucede así por ejemplo con la familia Buonacorsi, que dominó más de 300 talleres.
El mundo textil europeo sufrirá cambios importantes, lo que nos lleva a matizar la supuesta crisis de la industria pañera flamenca. Hubo un demanda de algodón y lino, muy barato al sur ya que allí los producían artesanos rurales que escapaban al control de los gremios. Esta industria rural arruinó la industria flamenca de paños de lujo que había alcanzado su máximo esplendor a finales del siglo XIII. Se produce así un retroceso en algunas ciudades del sur de Flandes como Saint-Omer, Ypres, Gante, Brujas, Lille y Douai. Pero, de forma paralela, esa crisis favoreció a las zonas rurales de Flandes como Amberes y su territorio. Ahí se desarrollan industrias textiles que se beneficiaron del desarrollo de los circuitos alemanes comercio. Lo más significativo fue el auge alcanzado por la pañería en algunos territorios vecinos de Flandes tales como Lieja, Holanda, Bravante, Hainaut… La manufactura textil de Holanda creció al amparo de la protección comercial del propio país en el siglo XV. No hay una crisis general de la industria pañera en los Países Bajos, sino sólo en algunos territorios del sur.
Inglaterra Fue uno de los países que entre los siglo XIV y XVI conoció un auge más acusado de la producción de paños debido al incremento de la lana relacionado con el desarrollo de la ganadería el final del auge masivo de las exportaciones desde Flandes. Tienen así una gran cantidad de materia prima y además cuentan con artesanos flamencos en su territorio. Así los ingleses, que de forma tradicional habían sido importadores de paños se convierten en exportadores de telas. A mediados del siglo XV los centros más importantes estaban en Bristol, Salisbury y Winchester.
En este periodo se encuentra la pañería catalana. En el siglo XIV fueron famosos los paños de Perpignan, Tarrasa, Barcelona, Puigcerdá y Vic. Exportaron tejidos al norte de África y a distintas islas mediterráneas.
En Castilla la actividad se centró en la producción de lana, pero fue una corona deficitaria en la elaboración de telas. Aún así, al final de la Edad Media tuvieron cierta pujanza algunos centros de Toledo, Cuenca y Úbeda.

Pero no todos los paños fueron de lana. Se usa también el algodón, que se trabaja sobre todo en Italia. Otro material usado será el fustán (mezcla de algodón y lana) fabricado en Cremona, Pisa y Florencia. A mediados de la Edad Media la industria algodonera sale de Italia y aparece en Alemania. En cuanto al lino, su industria se localiza en los Países Bajos, Flandes y Bravante. La industria del cáñamo prosperó en el oeste de Francia, y en concreto en las zonas de Normandía, Bretaña y el Poitou. La seda tendrá también un relativo auge. Estaba destinada a la producción de lujo. Fue introducida por los musulmanes españoles y siciliano. A finales del siglo XII su manufactura se establece en ciudades que tienen gran riqueza gracias a esta actividad económica. Tales como Lucca, Géova y de ahí pasa a Venecia y llega a Milán a finales del siglo XIII. En España fue importante la producción de Valencia en el ámbito cristiano y Granada en el Nazarí.

La minería también conoció un importante relanzamiento desde mediados del siglo XV en las tierras del imperio. Los metales se emplearon durante mucho tiempo, siendo fundamental en la Edad Media pero en pequeñas cantidades. El metal usado fundamentalmente hasta ese momento era el hierro. En los siglo XV y XVI se busca hierro, sal gema, alumbre, cobre… En cuanto a éste último es importante el descubrimiento de las minas de Estiria. Las minas de plata de Sajonia entran en una crisis que se compensa con la explotación de las minas de Kutrá Hora en Bohemia.
El hierro no tuvo oscilaciones importantes en su producción desde el siglo XIV hasta mediados del XV. Conoció un gran impulso a partir de finales del XV. El alumbre se obtenía en oriente y era un producto de importación. Se descubren yacimientos en Italia, en concreto Tolfa en 1461. Este descubrimiento fue importante.
El mundo medieval conocía los procesos tecnológicos de la forja de forma empírica y será además un saber privado y secreto. El soporte teórico no se conocía. Su aplicación se relacionaba con la magia y daba un carácter preeminente a los herreros en sus comunidades.
El trabajo en la mina era difícil, por lo que se explotaban filones al aire libre.
La siderurgia conoció un proceso significativo en la evolución. Desde el siglo XIV los hornos más usados fueron las fargas, de origen catalán y que permitían obtener unos 50 Kg de hierro por colada. En el XV aparece el stückofen, originario de Europa central (posiblemente de Renania) y ofrece unos rendimientos de 500 Kg de hierro por colada. En este desarrollo de los hornos tuvo un papel importante la industria bélica, especialmente de la artillería.
Las zonas más importantes de la industria del hierro estaban en Stiria, Lieja, País Vasco… También será importante la industria del latón situada en el valle del Mosa y en Nüremberg.
Surge en éste momento una actividad industrial importante ligada al desarrollo de los metales: la creación de los caracteres móviles de metal, de Gütemberg, que constituye el inicio para la imprenta.
En cuanto a las actividades mercantiles, después de mediados del siglo XV es en este mundo es donde mejor se observa una mayor continuidad con momentos anteriores. Los recursos mercantiles de los siglos XIV y XV se utilizarán hasta el XVIII. Estas técnicas no son un legado de la antigüedad, sino que corresponden a préstamos musulmanes reelaborados por el cristianismo. El mundo mediterráneo será el que centre las técnicas mercantiles, en especial en las cortes españolas e italianas. Estas técnicas se aprenden fuera de las universidades, siendo un saber excepcional adquirido en ambientes urbanos, familiares y complementados en viajes arriesgados en algunas ocasiones. Se aprenden rudimentos de aritmética, geografía, derecho mercantil, contabilidad, cartografía, astronomía, náutica y finanzas. Estos conocimientos promueven un uso de las lenguas vernáculas, el manejo de medidas y la realización de cálculos. Se va generando así una visión matemática del mundo. Este uso del “número” proporciona cada vez una forma de pensar más racional que comienza a interesarse por conceptos semimágicos. En esta nueva visión del mundo tiene gran importancia esa práctica mercantil
El comercio requiere infraestructuras, sistemas de comunicación. En tierra se hicieron mejoras escasas desde el siglo XIV, cuando se abre un paso alpino, el de Brennero. Igualmente aumenta la capacidad de los carruajes, aparecen los coches de pasajeros en 1320 en Inglaterra… En los ríos se ensancharán los canales a su paso por las ciudades y comienzan a utilizarse grandes barcazas que pueden transportar 100 toneladas de peso. Pero los principales progresos se realizan en el transporte marítimo, dándose un importante desarrollo de la cartografía, donde tuvieron un papel protagonista los judíos, como el mallorquín Cresques Abraham. También se da un auge importantísimo en los astilleros, fundamentalmente en Hamburgo y Lübeck en el imperio, Génova y Venecia en Italia y Barcelona y Sevilla en España. Se produce así mismo una mejora en los puertos. De los navíos utilizados en el ámbito hansático serán importantes la kogge y el urca, que transportaban entre 300 y 400 toneladas y recorrían casi 24 Km por hora. Las grandes novedades serán la carabela y la carraca. La carraca era un navío derivado de modelos nórdicos que tenía capacidad para algo menos de 100 toneladas. Para la carabela fue importante el desarrollo de la arboladura en las embarcaciones. Se produce una utilización conjunta de velas cuadradas nórdicas y triangulares levantinas. El uso ahocicado de estas dos arboladuras en el mismo barco fue importante en la apertura de nuevas rutas ya que permitía una mayor adaptación a los vientos.

En el mundo de las comunicaciones se produce un desarrollo importante del correo a partir de mediados del XV. Se entiende como una actividad que debe estar regulada por el estado. Luis XI creó un servicio de correos estatal que, con Enrique II, también se ocupará de la correspondencia privada. La máxima eficacia se da en Venecia y Roma. Carlos V en 1516 concede el monopolio de este servicio a la familia milanesa delos Taxis. El servicio se hacía a caballo con relevos de postas, lo que permitía alcanzar mayores velocidades, y en rutas fijas. Se transportaban noticias diplomáticas, cartas particulares, mercancías de poco peso pero mucho valor, y sobre todo noticias comerciales. Por eso es por lo que los hombres de negocios tejen redes regulares de transmisión de noticias por medio de un sistema postal que ellos mismos contribuyen a financiar.

En cuanto a las prácticas mercantiles, aparecen los documentos denominados pratiche di mercatura. Allí se anotan novedades, pesos y medidas de diferentes territorios, convirtiéndose así en instrumentos importantes para las prácticas mercantiles. La contabilidad también se utilizará por parte doble en Italia (en el resto de Europa no se mepleará así hasta finales del siglo XVI): cada operación se registra en dos lugares, en el “debe “ y en el “haber”. El comercio se organiza a través de compañías asociadas a importantes familias, especialmente en Italia y de forma particular en Florencia. Las compañías más importantes tienen una sede central donde está el máximo responsable pero coordina las diferentes operaciones en los diferentes campos, y las sucuesales son controladas desde allí. Son compañías que diversifican su ámbito de negocios para evitar que problemas en un ámbito repercutieran en los demás.
Las formas de aportación de capital son dos:
Corpo: dinero aportado por los socios. LAS ganancias se dividían de forma proporcional
Sopra corpo: depósito de terceros y que obtenían un interés fijo pactado previamente.
Las actividades de éstas compañías estaban orientadas al comercio, la industria o la banca. Suelen ser de carácter familiar y llevaron al desarrollo de nuevas formas de pago Estas fórmulas serán la cédula obligatoria y la letra de cambio. La cédula obligatoria o pagaré reconoce la deuda en un papel con el compromiso del pago en una fecha determinada. La letra de cambio fue una revolución y agilizó el procedimiento comercial. Su forma era igual que la nuestra. Esta letra de cambio puede ser que se pague en una moneda diferente a la que se ha utilizado para la compra. Supone así un crédito y también un cambio de moneda. Son negociable y se pueden traspasar a terceras personas endosándolos. Este endosamiento tenía que estar refrendado por la entidad bancaria. También aparece en 1526 el procedimiento del descuento: se vende una letra de cambio a un tercero hasta que venza a cambio de una cantidad que se corresponde con el valor nominal de la letra. Esta práctica se hace general en los Países Bajos desde 1550.
Los principales centros financieros hasta la segunda mitad del siglo XVI fueron Amberes y Lyon. En este contexto del desarrollo del comercio ven la luz una serie de cuestiones relacionadas con los seguros. El sistema asegurador aparece en el siglo XIV, pero se afianza posteriormente debido a prejuicios eclesiásticos que veían mal tanto la usura como la previsión de futuro. Se podía prestar dinero si el prestamista corría riesgo de dejar de ganar dinero por el propio préstamo (damnum emergens). Aparece también el damnum cessans, donde los aseguradores son mercaderes habitualmente que aseguran parte de las mercancías.

La expansión ultramarina

No es casualidad que esta expansión aparezca en la Península Ibérica, ya que aquí había una idea de cruzada medieval que se reconvierte en la concepción de cruzada pacífica expresada en un expansionismo religioso. Esto va unido a intereses económicos, relacionado principalmente con la búsqueda de especias.

Imperio portugués

En la expansión portuguesa tuvieron gran importancia los monarcas, que impulsaron las innovaciones tecnológicas y la expansión. Se dan tres hitos importantes: el primero con Enrique “el navegante”, el segundo con Juan II y el tercero con Manuel I.
Con Enrique “el navegante” se iniciaron los viajes “a corta distancia”, con expediciones en la costa norte de África.
Juan II (1455-1495) “el perfecto” impulsó la expansión marítima: siendo príncipe se hace cargo en 1474 de las empresas marineras y convierte los descubrimientos marítimos en fuente de ingresos para la monarquía. En 1479 interviene en negociaciones con Alfonso V (1438-1481), llegando al final al tratado de las Alcaçovas-Toledo, donde se le reconocen a Portugal los derechos sobres la colonización de la costa de África occidental y sobre las islas de Madeira, Azores, Cabo Verde…
Los proyectos de Juan II son la búsqueda de un nuevo paso hacía la India a través de la costa africana, el avance comercial y diplomático en el Índico y el impulso de las expediciones de Vasco de Gama después del descubrimiento de Cabo de Buena Esperanza.
A partir del Tratado de Tordesillas (1494) Juan II se asegura el dominio sobre Brasil. Esto, en la práctica, se consiguió mediante un proceso de negociación con la monarquía castellana donde intervienen los papas Alejandro VI y Julio II. Se reparten así el nuevo territorio entre España y Portugal por medio de dos bulas papales (1493): la bula Inter Caetera y la bula Eximiae Devotionis. Se realiza en ellas una división a 100 leguas al oeste de Cabo Verde. Juan II no estaba conforme con esta decisión ya que le impedía explotar con libertad la ruta de lsa Indias. Convoca así a los Reyes Católicos para elaborar un nuevo tratado, es de Tordesillas, que marca el límite a 360 leguas al oeste del Cabo Verde, Los territorios al este de ésta línea imaginaria pueden ser explotadas por los portugueses. Los españoles pueden hacerlo al oeste. El papa Julio II legitima este tratado en 1506 y excluye a otros reinos europeos de la explotación de ls tierras de ultramar. En general, este acuerdo fue respetado por las partes firmantes pero hubo discrepancias en cuanto a su interpretación cuando se dio el descubrimiento de Brasil por parte de Cabral.
Manuel I (1495-1521) será conocido como “el grande”, “el afortunado”. Con él se sientan las bases del imperio portugués en América del sur y en el océano Índico. Es un periodo de crecimiento y desarrollo económico y político, l oque se expresa en el ámbito artístico. Surge así un gótico flamígero propio de los portugueses conocido como “manuelino”. Se efectúa en este periodo el primer viaje de Vasco de Gama (1497-1498), que abrirá las puertas a la supremacía portuguesa en el Índico. Los portugueses tuvieron un afán fundamentalmente comercial más que militar o de conquista, lo que explica que, en la práctica, el término de “Estado da India” sea la denominación de un conjunto de factorías engarzadas en las propias rutas comerciales. No es un basto territorio sobre dominio efectivo de los portugueses.
En América, Cabral llegará a la costa brasileña el 22 de Abril de 1500. Llama al lugar de desembarco Tierra de la Verdadera Cruz. Después continúa hacia el Cabo de Buena Esperanza, desde donde parte hacia la India, regresando a Lisboa en el año 1502.

La explotación portuguesa fue diferente en América y en Asia. Brasil tuvo un desarrollo muy precario durante decenios. Hubo una estricta economía de subsistencia, y hasta 1521 no se funda una factoría real en Pernambuco. En 1532 se funda otra en Sao Vicente. En 1540-1550 no hay en Brasil prácticamente nada más. En la segunda mitad del siglo XVI Madeira se pierde también a favor de Brasil la primacía en la producción de caña de azúcar. En Asia todo tomará un cariz distinto. Vasco de Gama regresa de Calicut con un gran número de especias y metales preciosos. Además, cuando los portugueses llegaron a la India, Malaca, Java, las Molucas… enconaron poblaciones indígenas prósperas y mercaderes muy competentes, pero con flotas muy inferiores a la portuguesa, que había sido realizada como una flota de guerra con función comercial. La supremacía portuguesa se basó en su poder naval. El primer decenio del siglo XVI ya había sometido el océano Índico.
Los portugueses no penetraron ni construyeron en el interior de la India núcleos de gran entidad, sino que dispusieron de bases estables y seguras y de una organización económica peculiar que le asegura buena parte del monopolio de las especias. Se concentrarán así en las posesiones asiáticas.
Para aprovechar los recursos de ultramar utilizaron dos recursos:
Concesión de señoríos a individuos de confianza del rey en los territorios conquistados donde el señor administra justicia, nombra agentes propios… Tiene la obligación de defender el territorio, ayudar militarmente a los indígenas… Esta delegación de poderes es de carácter temporal y puede ser revocada en cualquier momento. La admnistración real participaba en los beneficios de estos señoríos
Gestión directa por parte del rey. Este sistema fue empleado en el siglo XV. El rey nombraba a un administrador que era quien le representaba. El soberano se erije en propietario de unos recursos económicos concretos para negociarlos, apropiándose directamente de su rendimiento. Es un competidos de los mercaderes e incluso organiza sociedades comerciales propias.
El sistema de señoríos fue más propio del mundo agrícola, mientras que el otro tiene que ver con lo comercial. Desde 1481 la monarquía suprime los señoríos por parte de los capitanes donatarios. Empezó en los señores de Cabo Verde y después se trasladó a América. Estos capitanes reciben muchas veces el nombre de corregidores, y tendrían una función parecida a la de losoficiales judiciales encargados de gestionar los intereses del monarca. Su equivalente en el sistema de gestión directa es el administrador que funciona como agente comercial del rey.
En cuanto a la estructura colonial portuguesa, Juan II instala en 1481-1482 en Lisboa la terminal de todas las mercancías provenientes de ultramar, y la bautiza como Casa de Guinè e Mina. Es institución impone precios, se ocupa de las ventas, arma las flotas, recibe a los que entran… Estaba dirigida por un administrador que desempañaba también el cargo de tesorero. Hasta 1506 el monarca permitió a mercaderes y extranjeros participar en el control de las cargas. La Casa de ocupa además de la distribución del dinero y del reparto de las especias a la vuelta del viaje. A mediados del siglo XVI actúa de intermediaria para la compra de especias en cantidades previamente establecidas.
Los viajes estaban regulados de manera que las escuadras portuguesas obligaban a los mercaderes locales a adquirir salvoconductos que les obligaba a atracar en enclaves portugueses, donde pagarían impuestos por las mercancías. En la cúspide de ésta organización se sitúa un inspector fiscal que controla la actividad de cada territorio.
El máximo representante de la corona recibía el título de virrey o gobernador. Tenía que aplicar las disposiciones legales, avisar a la metrópoli de cualquier asunto importante… Esto en ocasiones no se cumple debido a la lejanía y al aumento del margen de autoridad y autonomía de los representantes.

En las factorías portuguesas, la población procedente de la metrópoli era siempre minoritaria, siendo la población autóctona no cristianiza el 75-90% del total. La obra de conversión fue muy poco eficaz y tuvo que ver básicamente con esclavos, siervos, concubinas y algún mercader relacionado con los europeos. Esta falta de eficacia se da a pesar de que el gobierno ofreció beneficios a quien se convirtiera.

El imperio español

La colonización española fue muy diferente a la portuguesa en Asia. Esto se debe a una gran cantidad de factores, entre los que está la propia idiosincrasia del nuevo mundo. También tendrá que ver la situación de los castellanos así como la relativa proximidad de las colonias españolas con respecto a la metrópoli (6-8 semanas por trayecto desde España hasta Veracruz o Panamá). Se comerció con productos muy variados y se atravesaron diferentes etapas en la explotación.
La colonización no se realizó como un movimiento migratorio libre, sino que estaba regulada. Era necesario un permiso fijado por la ley para viajar. Todo esto lo controla la Casa de Contratación de Sevilla, que lleva desde el 1504 un registro importante que se mejora incluso en 1509. La legislación excluía a judíos, cristianos nuevos, musulmanes y procesados por herejía. Se trata de establecer un modelo de estricta cristianización. Se estimula así el asentamiento de familias completas de campesinos y artesanos así como la emigración de mujeres solteras (pero no prostitutas). Estos emigrantes quedan registrados en el “Catálogo de Pasajeros a Indias”, donde aparece el nombre, edad, profesión y origen geográfico del viajante. Entre 1534 y 1538 aparecen en las listas alrededor de 500 individuos. Si a esto le sumamos la emigración de carácter ilegal el promedio debe subir hasta los 2000-3000 personas por año. A lo largo del siglo XVI se supone que emigran entre 200 y 300 mil personas. La mayoría procedían de Andalucía (por eso el carácter peculiar del castellano en Hispanoamérica). Hasta 1509, 1 de cada 3 emigrantes era andaluz, seguido por castellanos viejos, extremeños y castellanos nuevos. Los procedentes de Cataluña y Valencia fueron escasos.
Las expediciones pretendían conseguir oro, por eso el intento de colonizar La Española (Haití) a finales de 1498 fue un fracaso: la gente quería oro y no colonizar las tierras. A partir de 1499 se produce un cambio importante a partir de las “Capitulaciones de descubrimiento”. Son pactos a los que recurre la corona para intensificar als explotaciones sin gasto por su parte. Afluye así gente de Andalucía, Extremadura… que se instalan como colonos independientes.
Comercialmente, un agente real se asegura de que los itinerarios no violan intereses de la corona y cobra el pago de la cantidad que corresponde al monarca (entre 1 / 4 y 1 / 6 de los beneficios líquidos del mercader).
El primer centro importante de control español será Santo Domingo, capital y mejor puerto de La Española. Allí reside el gobernador y empieza a formarse una pequeña burocracia.
Entre 1503 y 1520 llegan a Sevilla 14.000 Kg de oro. Si a esto le sumamos en contrabando, la cantidad debió suponer el doble.

Los colonos encontraban natural obligar a los indígenas a que les ayudasen, lo que dará lugar a conflictos. En 1503 se autoriza al captura de Indios “agresivos”, justificándose a través del concepto de guerra “justa”. Se llega así a la práctica extinción de los indígenas en las Antillas y la Bahamas debido tanto a al captura como a las nuevas enfermedades contra las que los indígenas no estaban inmunizados.
Las formas de explotación en América están también condicionadas por la situación indígena. Existía una estratificación social muy rígida, con los caciques a la cabeza de algo parecido a señoríos locales donde aparecen individuos con una conducta parecida a la de los siervos. Se conocen como naborías y serán la base del trabajo, que en muchas ocasiones serán trabajos forzados lo que lleva en muchos casos a la eliminación física de lso indios o a la conversión en esclavos.
Utilizando el pretexto de la guerra “justa” surgen compañías de cazadores de esclavos que, inicialmente, estaban financiadas por colonos ricos de la zona burocrática de Santo Domingo.
Otro pretexto para proporcionarse mano de obra fue la acusación de antropofagia que hace contra los indios y de prácticas habituales de sodomía.
En las islas del Caribe la población exterminada es sustituida por negros, mulatos y mestizos.
El trabajo se organiza mediante la encomienda: un hombre libre puede servir a un señor, el “encomendero”, a cambio de protección, vestidos, alimentación… Es la encomienda de servicios, con una base claramente feudal. En la práctica este sistema se asemejaba bastante a la esclavitud. Resultó ser un forma de señorío que se instauró en La Española donde Colón entregó a los colonos un número determinado de indios. El gobernador de la isla, Nicolás de Obando, reguló esta encomienda haciendo que las cesiones de señoríos fueran temporales y no hereditarias. La monarquía podía conceder confirmación al sucesor legalmente durante 3 o 4 generaciones. Los privilegios económicos de la encomienda fueron respetados, pero su poder político fue reducido según llegaron oficiales reales. Los abusos de las encomiendas llevaron a fijar en las “Leyes de Burgos” (1512) las obligaciones de los encomenderos. Colón había enviado a España algunos indios para que fueran vendidos como esclavos, lo que dio lugar a protestas de algunos teólogos, por lo que la reina Isabel no aceptó el negocio.
Esta densa de los indios chocó con los intereses de los colonos que apelaban a la tradición y decían que era bueno hacer esclavos a los paganos belicosos y agresivos. También era lícito hacer esclavos a los individuos que practicaban un moral contraria al cristianismo.
En 1500 se prohíbe legalmente reducir a los indios a esclavos a menos que fuesen caníbales o hubiesen atacado frontalmente a los españoles. Comienzos del XVI supone una lucha por el reconocimiento de los indios. Es una lucha con políticas en varias direcciones. LAS primeras disposiciones de Burgos (1503) legalizaban el derecho de los conquistadores a utilizar indígenas como mano de obra para plantaciones y minas. Por otro lado, en las leyes de Indias de 1512 se sancionaron las primeras medidas a favor de los indios, resultado de las denuncias presentadas por los dominicos: Antonio de Montesinos en 1511 y Bartolomé de las Casas sostienen que los colonos tenían que sostenerse con su propias manos. Los teólogos se preguntaban si los habitantes de las Indias eran humanos o animales, algo fundamental de que dependía si tenían alma o no, lo que a su vez implicaba si era lícito esclavizarlos o no. El debate prosigue después delas segundas leyes de Burgos. En 1530 hay un decreto favorable a los indios, pero en 1534 ese decreto es revocado y otra vez se vuelve a promulgar en las leyes de 1542. Este decreto afirmaba que quienes tuvieran esclavos debían demostrar su derecho a tenerlos.
Gran parte de los teólogos españoles como Francisco de la Vitoria o Domingo de Soto respondían de forma afirmativa a la humanidad de los indios: eran descendientes de Adán, disponían de razón y por tanto podían ser educados en el conocimiento de los principios cristianos. Vitoria era profesor en la universidad de Salamanca y sostenía frente a Aristóteles que ningún pueblo estaba destinado a ser convertido en esclavo. En cambio el aristotélico Juan Gines de Sepúlveda mantenía que la esclavitud era el estado natural para los seres inferiores. Entre ellos y de las Casas se produjo un interesante debate en 1550.
En 1549 la corona había prohibido a los encomenderos imponer el trabajo a los indios como pago por lo tributos. El número de encomenderos descendió a medida que fueron devueltas a la corona las encomiendas. A partir de 1536 una legislación real creó la forma clásica de la economía después de esto. Es una cesión vitalicia y consistía en el cobro de impuestos y tributos. Es la encomienda de tributos. La anterior encomienda de servicios se va a mantener en lugares donde faltan las producción que el encomendero podía aceptar como tributo, persistiendo hasta el siglo XVIII en Chile, Quito, Paraguay, Tucumán, Río de la Plata y Yucatán.
Surge así la necesidad de encontrar mano de obra barata. Aparece ahora el repartimiento: adscripción forzada de determinado número de indígenas por una comunidad a determinado tipo de trabajos a cambio, teóricamente, de un salario. El repartimiento recibió distintos nombres, llamándose en Perú mita y utilizándose para la explotación en las minas de Potosí. Allí fallecieron muchos indios. El equivalente en el campo de la mita fueron las naborías o las yanaconas, donde se emplea del os indios en grandes fundos.

Durante 20 años las Antillas fueron muy rentables. Los españoles intentaron transportar su forma de vida a los colonos americanos, lo cual fue un fracaso absoluto ya que allí no arraigaban el olivo, la vid, los cereales… Así se introduce en 1517 la caña de azúcar procedente de las canarias y se hace que el territorio sea agrariamente rentable.
La colonización española después de la conquista de México llega en 1424 hasta Nicaragua y en 1536 hasta Buenos Aires, una zona que fue abandonada enseguida debido a la hostilidad de los indígenas nómadas.

Del modelo colonial surgen unas instituciones en Castilla y otras en Indias. En Castilla estaría la Casa de Contratación, reflejó de la portuguesa Casa de Guinè e Mina, que se instala en Sevilla en 1503. Se ocupará de asuntos náuticos, cartografía, problemas comerciales e incluso judiciales. El consejo de Indias de crea en 1511 y tiene su estructura definitiva en 1524. Era el órgano supremo de asistencia del rey y proponía y preparaba la legislación y gestión de las colonias. En 1511 surge la 1ª audiencia, compuesta por tres jueces permanentes y un fiscal de la corona. Se trata de una burocracia cuyo jefe entre 1493 y 1516 fue Rodríguez de Fonseca. Su complicidad encubrió los peores abusos contra los indios. En América aparecen, en Cuba desde 1510 y en 1511 en Puerto Rico, los dos primeros tenientes del gobernador. Eran asistidos por los alcaldes mayores. En América el territorio se dividiría en diferentes virreinatos. Al principia aparecen dos, en México y Lima y una audiencia formada por asesores de cada virrey. En el siglo XVII llegan a aparece 11 audiencias: Santo Domingo, México, Panamá, Guatemala… A las que se añaden en el siglo XVIII las de Caracas y Cuzco.
En la base de la organización de América estará lo aprendido con al empresa aragonesa. El mundo colonial se regirá pro una serie de capitulaciones. El trampolín de lanzamiento hacia América fue la ocupación de Canarias y la guerra de Granada. En Canarias ya se habían dado capitulaciones (pactos entre la corona y particulares para llevar a cabo en control y desarrollo de las tierras conquistadas. A partir de aquí comienzan las expediciones financiadas solo por particulares que recibían la legitimidad pública. La capitulación se estipula por la corona y los generales de la guerra de Granada y será el modelo de los americanos. Su objeto era resolver en las tierras conquistadas derechos reales y dar a particualres ciertas compensaciones en forma de mercedes diversas.
Durante la primera fase de la colonización se transportan a América distintas instituciones castellanas y surgen varias posibilidades. La conquista puede llevarse a cabo por particulares sin ayuda del monarca, reservándose el rey 1/5 del botín y también la soberanía político administrativa. Además la costumbre de repartir la tierra como compensación por los servicios, aunque los soberanos limitaron el término de las tierras para evitar la creación de latifundios de tipo andaluz. Todos los reyes rechazaron conceder señoríos y otorgaron en América muy pocos títulos nobiliarios, impidiendo así la creación de poderosas aristocracias en ultramar.
El modelo español fundó gran cantidad de centros urbanos. Los mandos militares que eran quienes los creaban ponían al frente a cargos de su confianza, siempre bajo la autorización de la corona para establecer la ciudad. Por eso las ciudades coloniales serán muy parecidas a las castellanas. La corona entregó a las ciudades libertades y privilegios pero mantuvo bajo su control a los gobernadores. Las ciudades se construyeron don ideales de carácter renacentista e incluso utópico sobre al base de un plano racional en forma de damero. Los concejos estaban dotados de amplio poderes y su jurisdicción se extiende al campo de alrededor. La población era de composición muy diversa, viéndose favorecido el mestizaje por la escasez de mujeres españolas. Es una población racialmente muy heterogénea., donde los negros y los indios serán artesanos agrarios y operarios no especializados que habitaban en los suburbios. La población blanca, escasa en el principio de la conquista, debido al aumento de la mortalidad de los primeros decenios de la colonización (entre 30 y 50 millones).

La revolución de los precios

Europa Conoció un aumento importante de población pasando de 80 y 100 millones de habitantes entre comienzos y mediados del siglo XVI. Conoció un aumento dela producción agraria, un proceso de expansión colonial… Todo esto acabó con una revolución de los precios, que llegaron a multiplicarse por 4. Esta subida tuvo una duración de unos 150 años (1500-1650). Nunca se había dado una situación así en Europa.
El aumento de precios no fue similar en toda Europa ni para todos los productos. Su incidencia tampoco fuera misma. Algunos teóricos de la época como Azpilcueta y Brodino se preguntaron las razones que llevaron a este hecho y se las atribuyeron a la entrada fundamentalmente de plata de América y su posterior acuñación. Aparece aquí el comienzo de la explicación monetarista. Hamilton y Keynes apuntaron que este flujo de metal precioso no sólo activó el comercio, sino que depreció el valor de la moneda. Para estos autores el resultado fue de aumento de precios, que crecen de forma más rápida que los salarios, lo que provoca un aumento de los beneficios que según ellos abocó a Europa al desarrollo del capitalismo que se habría retrasado en algunos lugares como España ya que aquí la inflación habría sido menor que en el resto de Europa. Se intenta cuantificar todo esto mediante la ecuación de Irving Fisher, que en su forma simplificada dice que el precio de los mercados (P) por la cantidad de bienes intercambiados(Q) es igual a la masa de moneda existente (M) por la velocidad de circulación de la misma (V).
El precio de los productos es directamente proporcional al uso de la moneda por su velocidad de circulación e inversamente proporcional a la cantidad de bienes intercambiables.

En el ámbito europeo, el alza de los precios no se distribuyó de igual manera, comenzando por España. Esto es una contradicción ya que el mundo que debía irradiar este aumentó sería el receptor de moneda, es decir España. Inglaterra y Suecia suben los precios desde el año 1500, antes de que se sintiesen los efectos de la llegada de metal. En Italia el aumento de precios más importantes será entre 1552 y 1560, también con anterioridad a la llegada masiva de metal americano. En España de inflación fue más fuerte en la primera mitad del siglo XVI, con una tasa de aumento anual de precios del 2,8% mientras que la segunda mitad fue del 1,3%. Esto también están contradicción con la llegada de metal, que fue justo revés. Esto obligó a buscar explicaciones más complejas que la puramente monetaria, que de todos modos continuará siendo importante.
La visión monetarista acepta que la economía del siglo XVI funcionaba con leyes económicas similares a las nuestras, con un mercado de oferta y demanda, cuando en realidad la penetración de ese mercado era muy limitada en ambientes familiares donde el autoconsumo y la autarquía son importantes. En este sentido se recurre a otra serie de variables, como el impulso poblacional que ejerce una presión importante sobre los recursos -especialmente los climáticos- y que a la postre provocan un aumento de precios. Al igual que en el siglo XIII, el aumento de población obligó a cultivar tierras de peor calidad, marginales, que sólo eran rentables a un alto costo. Esto hace crecer la oferta de alimentos muy lentamente dada la insuficiencia tecnológica.