Los españoles notaron que en América la riqueza había que extraerla de las minas o cultivarlas antes de su exportación. La mano de obra se convirtió en el don más preciado, y cuando la mano de obra indígena faltó fue sustituida por los negros traídos de África. El resultado fue que el hombre se convirtió en el elemento imprescindible para hacer realidad las riquezas del Nuevo Mundo y tres grupos étnicos desde muy distintas perspectivas hicieron posible la rentabilidad del continente americano.

Discusión en torno a la catástrofe demográfica

La población precolombina presenta dos problemas: su distribución desigual por causas históricas y geográficas y la cuantificación. Cada autor ha propuesto su propio método papa calcular el número de indios. La mayoría se basan en análisis de la capacidad ecológica o en multiplicar el número actual de indígenas:

  • Rivet y Sapper calculan entre 40 y 50 millones de habitantes para todo el continente
  • Kroeber cifra en 8,5 millones y Rosemblat en 13. Se olvida de las epidemias que mermaron la población de forma anormal en los primeros siglos coloniales.
  • Dobyns calcula 30 millones para México y Perú, sumando entre 90 y 112 millones para todo el continente, y se redujo en un 90% tras la conquista. Obtiene sus cifras multiplicando por 25 el nadir o punto más bajo a la que llego la población en el XVI.
  • Escuela de california: Cook, Borah y Simpsin calculan unos 25 millones

De cualquiera de estas cifras de desprende que la caída demográfica fue considerable y si bien su magnitud depende de la cuantificación de la población precolombina en cualquiera de los casos la despoblación fue enorme. Tendencias:

  • Tendencia bajista: Rosemblat, 13.300.000 de h. a 10.000.000, disminuyendo.
  • Tendencia alcista: escuela de California. En la Conquista desapareció 1/3 de la población y cada cuarto de siglo siguiente la 1/2

Es imposible intentar una aproximación de estas dos posturas, ambas son definidas por profesionales de la demografía histórica de gran solvencia aunque con métodos diferentes.



Causas de la caída demográfica

Son múltiples y se dan a la vez en una misma población.

  • Tesis homicídica: por el impacto y violencia de la conquista; tiene su origen en la Brevísima destrucción de las Indias del padre Las Casas, que habla de matanzas sistemáticas, trabajos forzados, abusos y carencia de alimentos. Es una obra militante, es necesario considerarla dentro de su marco. Hubo matanzas puntuales, como la de Hernán Cortes en Chulula.
  • Desgano vital: acuñada por Nicolás Sánchez Albornoz en La población en América Latina, recoge en desconcierto indígena, desconcierto por estar bajo la autoridad de un rey que no conoces, un dios ajeno,… que produjo infertilidad por causas psicológicas, económicas o voluntarias, como una forma de rebelión
  • Cambios económicos y sociales: pérdida de las mejores tierras, disminución de parcelas, cambio de los cultivos y obligaciones con los encomenderos, que desbarataron el ritmo de producción y no aseguró el reemplazo generacional de la población. Así como dejar el ganado suelto que estropeaba los cultivos.
  • Epidemias: sarampión. Viruela, rubéola, benignas paral os europeos, y que comprometieron el reemplazo generacional.

Lo más determinante fue que todas coincidieron en el espacio y el tiempo, lo que se tradujo en una gran caída demográfica. Se prolongó a lo largo de los siglos XVI y XVII, recuperándose en el XVIII

La emigración española: caracteres y reglamentación

La emigración siempre fue un movimiento migratorio reglado. A América se pasaba con licencia y se tomaba nota en un libro de registro que a partir de 1503 estaba controlado por la Casa de Contratación. Los emigrantes se reclutaban en las comarcas más pobres, (Andalucía, Castilla la Vieja, Extremadura) entre la clase baja, artesanos y pequeña nobleza, con un ritmo que dependía de las necesidades coloniales: cada entrada despoblaba las zonas ya pobladas.

La Casa vigilaba y seleccionaba la emigración, solo admitía cristianos viejos y castellanos. Se evitó a los vagabundos, los penados, y a partir de 1509 los letrados, para evitar pleitos. Nunca se prohibió el paso a los aragoneses. La excepción fueron los técnicos extranjeros que podían pasar con fines concretos y permiso especial.

Durante la conquista los emigrantes eran temporales: marineros, soldados, funcionarios, clérigos. Después la Corona dictó leyes para favorecer el arraigo con la emigración de familias. Las mujeres estuvieron presentes desde el principio, y a partir de 1550 había suficientes mujeres como para cubrir la demanda de esposas peninsulares.

La emigración negra fue un movimiento forzoso. Mercancía comercial, dando lugar a una esclavitud regulada por licencias regias, dando el Asiento de Negros. Debemos distinguir entre:

  • Negros ladinos: hablaban castellano y habían vivido en la península, con un status superior, tenían prohibido casarse con indias (esclavos domésticos).
  • Negros del rey: esclavos de la corona usados en servicios públicos
  • Negros bozales: comprados en África para paliar la caída demográfica en minas y plantaciones. Hablan lenguas diferentes.

La emigración negra fue regulada por Reales Cédulas para el Asiento de Negros, que se concedían a extranjeros: flamencos, genoveses, alemanes, portugueses. El esclavo era considerado un bien mueble, eran tratados mal pero se aseguraba su supervivencia y rentabilidad, fueron cristianizados a medias, prescindiendo de las enseñanzas igualitarias y se evitó su especialización. Su disparidad de origen evitó las rebeliones en los primeros años, nunca hicieron frente común con los indios y cuando se fugaban recreaban su modo de vida africano.

El mestizaje se ha intentado explicar por las descripciones de la belleza de las indígenas, a lo que debe sumarse la duración de las travesías, en las que participaban mayoritariamente hombres. Los primeros pobladores desposaron a nobles indígenas para dar legitimidad a la ocupación, dando lugar a una generación de mestizos reales que se criaron en el grupo paterno y fueron considerados legalmente españoles. No se volvieron a cruzar con indígenas y son el origen de gran parte de la oligarquía latinoamericana actual. (mestizo + india = cholo; negro + mulata = sambo)

Sin embargo la mayoría de los mestizos son fruto de una relación irregular. La relación de las indias con los hispanos fue de esclavitud, encomienda o libre, pero no se legitimaba socialmente, a pesar de que los hijos podían ser reconocidos eran rechazados por el grupo del padre y se criaban con la madre, donde se convertían en inadaptados.

La corona, al igual que la Iglesia, aunque autorizó desde 1501 los matrimonios mixtos, no los fomentó.

De la depresión a la explotación económica

Los primeros años los castellanos se dedicaron al rescate: depredación. Pronto se dieron cuenta de que:

  • Si querían conservar su dieta mediterránea, debían aclimatar y cultivar las plantas
  • Los objetos de valor eran limitados y los metales era preciso buscarlos y explotarlos
  • La riqueza más importante eran los hombres y su capacidad de trabajo

¿Feudalismo o capitalismo?

  1. Para algunos historiadores las sociedades coloniales y su economía sólo tienen sentido como partes de la economía europea. Otros sugieren que la dependencia de Europa acabó por hacer aparecer sociedades y economías con una estructura diferente a la europea. Las sociedades y economías coloniales surgieron como anexos de Europa, y esa dependencia acabó por hacer aparecer sociedades y economías con una estructura interna diferente de la europea. Conjunción de ambas y su gradación hacia uno u otro concepto dependiendo del momento histórico.
  2. Durante mucho tiempo ha prevalecido la corriente historiográfica que las definía como anexos y para muchos historiadores el problema crucial era la relación entre expansión europea y acumulación de capital. Determinar si la acumulación de capital se produjo en Europa antes de la expansión o a causa de la llegada de riquezas que esta proporcionó fue objeto también de debate.

La colonización de América fue una consecuencia de la expansión colonial y marítima de Europa. Las relaciones con la metrópoli estuvieron regidas por un sistema de exclusividad que hizo que las estructuras coloniales se orientaran hacia la complementariedad.

Según los autores, estas relaciones se enmarcan en un sistema mercantil, precapitalista, capitalista o feudal. La estructura de la colonia ha sido explicada de diferentes formas:

  • Tesis serial: todos los pueblos tienen que pasar necesariamente por todas las fases históricas (descartada)
  • Tesis liberal: en América convivieron el sistema feudal y el capitalista. Estas dos estructuras se comportan autónomamente y entre ellas no hay relación alguna. Se apoyaron en una serie de planes económicos de ayuda a los sectores más avanzados para que éstos arrastraran y modernizaran a los menos desarrollados. Este planteamiento fue un fracaso.
  • Tesis capitalista: capitalismo desde el principio de la colonización. Frank explicó que el capitalismo implicaba la existencia de países subdesarrollados en contraste con los desarrollados, y se basaba en que los países desarrollados se apropias de los excedentes de los países subdesarrollados. A Frank se le critica que no distingue entre excedente y plusvalía, no estudió las unidades de producción y olvidó el interés de la metrópoli por crear riqueza. La polarización metrópoli-satélite, proceso por el que todo país que se incorpore al sistema capitalista, sufre una corrosión en sus estructuras tradicionales de producción que se convierten en parte del sistema capitalista.
    Para Wallestein a finales del XV y principios del XVI se construyó una economía mundo-europea, es un sistema económico basado en el modo de producción capitalista. (Muy criticado).
  • Tesis feudal: Carmagnani analiza las unidades de producción para comprender las características de la economía colonial; dice que las unidades de producción tendían a la autosuficiencia y al mínimo gasto, necesitaban mercancías externas para producir, no existió capital mercantil y las ganancias se invertían en bienes inmuebles y objetos de lujo. No existía circulación monetaria sino de trueque, no había mano de obra libre y la oferta estaba muy controlada. Sin embargo la estructura jurídica no era feudal.

Los metales y su significación

Los metales fueron el impulsor de la carrera de indias, pues su elevado valor en relación a su peso y el ser imperecederos les convirtió en el flete de retorno que hizo rentable la carrera de indias. Al mismo tiempo sirvió de motor para aquellos que buscaban en las Indias fortuna y valer más. En cuanto a la Corona, el quinto real, si bien nunca fue mayor que lo que pagaban los pecheros castellanos, proporcionó a la corona una inmensa capacidad de endeudamiento, sin contar los capitales que llegaron a la península en manos de particulares.

  1. Desarrollo de la mineríaLa explotación de metales pasó por diferentes fases:
    • Hasta 1545 la obtención de metales se realizaba mediante pillaje, trueque o rescate, hasta que se agotó y empezaron a buscarlo en la naturaleza. La explotación en las tierras de aluvión de los ríos duró un corto período de tiempo y tuvo consecuencias fatales para la población no acostumbrada a un trabajo intensivo. Se producía al margen de cualquier ley económica: sin cálculos previos de explotación, con un coste de producción bajo, y remuneración nula. Como resultado el metal obtenido tenía un precio muy bajo sin relación con su coste, el metal se revalorizaba y compensaba todos los riesgos. Estuvo mal planificada y mermó a la población, pero animó el comercio transatlántico y fomentó la industria peninsular
    • En 1545 se descubrió la mina de plata de Potosí (Perú) y en 1546 Zacatecas(México) y las minas de oro de Nueva Granada. La influencia del descubrimiento de las minas en la economía colonial fue determinante, América fue el gran centro minero y relegó el resto de actividades económicas. Se consolidó un cierto desequilibrio productivo que acentuó la dependencia del viejo mundo. La política minera de la Corona se dirigió a estimular la producción. La excavación y utillaje eran más costosos, la mano de obra estable, lo que motivó una planificación económica, América se convirtió en un gran centro minero que relegó al resto de las actividades económicas y acentuó la dependencia del Nuevo Mundo. La política de la Corona se dirigió a estimular la producción, el subsuelo era regalía suya y la concedió en parcelas de 120×60 varas con la condición de que se explotaran y se pagara un canon, el quinto real. En esta época se usaron las guairas, una técnica indígena que consistía e construir hornos en la ladera de los cerros para aprovechar las brisas de la montaña; dentro de los hornos se colocaban capas de combustible y mineral bruto de forma alternativa en torno a la chimenea central, se cubría con barro y la combustión fundía l mineral que se recogía a pie de horno. Era rápido pero caro.
    • En 1555 se abandonó la guaira como proceso de fundición a favor de la amalgama, introducida por Bartolomé Medina en Nueva España, lo que produjo unos años de recesión debido al cambio tecnológico y al aprendizaje de la mano de obra. La amalgama consistía en una mezcla en frío de mercurio, mineral bruto y magistral triturados de forma que el mercurio se amalgamaba con la plata y después se destilaba para separarlos. Esta técnica necesitaba mucho agua y el mercurio de Almacén no llegaba siempre regularmente, hasta que el 1563 se papel lo suplió la mina de Huancavelica (Perú).

    El mercurio tuvo un doble papel, pues también era la medida que usaba la Corona para calcular el quinto real. Los reales de minas empezaron a convertirse en ciudades, con el comercio, el transporte, la artesanía, los servicios y la dirección estaban en manos europeas

    Las reales minas se convirtieron de campamentos a ciudades donde convivían gentes de diferentes etnias, el transporte, comercio, y la dirección técnica estaba en manos de europeos, los artesanos y los encargados de los servicios también eran castellanos, y los judíos y mestizos se encargaba de la extracción del mineral y la construcción de galerías.
    Las minas eran explotaciones mixtas: agricultura-minas-ganadería, para optimizar los recursos. Las características de la explotación minera presentaba diferencias entre Nueva España y Perú. En Nueva España la mano de obra india y mestiza se sometía a un trabajo compulsivo llamado guatequil. En Zacaltecas se atraía a los chichimecas con buenos salarios y el partido o participación en el mineral extraído.
    Las minas hicieron retroceder la frontera hacia el Norte, detrás de los mineros aparecían los misioneros y más tarde los funcionarios. La mejor época de la minería mexicana fue la segunda mitad del XVI y XVIII.
    En Perú la amalgama no se popularizó hasta 1570, Potosí estaba a 4000 metros de altitud, con un clima frío que hacía la agricultura y el abastecimiento difícil, a pesar de lo cual contaba con 160000 habitantes a principios del siglo XVII. La mano de obra procedía de la mita, un sistema de tributo heredado de los incas que consistía en la prestación de mitayos por parte de las comunidades indígenas o ayllus en tandas inferiores al 7% de su población, fue regulada por el virrey Toledo a fines del siglo XVI que fijó duración y salario.
    Las 8 horas de trabajo en la mina se repartían en 4 h para picar y 4 para alumbrar, no obstante la pulmonía y la silicosis hicieron estragos. La mina que provocó la mayor mortalidad fue “el socavón” de Huancavélica, la alta toxicidad del cinabrio endureció la mita. El trabajo minero causó problemas a la Corona para coordinas ética cristiana y economía floreciente, la pulmonía y la silicosis hicieron estragos entre los indígenas.

  2. Significación de las remesas de metales preciosos
    Los metales americanos jugaron un papel decisivo en la política de la Corona, el quinto real nunca llegó a superar la cuantía de los tributos de los pecheros castellanos. Pero, además, a la península llegaban remesas para particulares que ejercieron su influencia en la economía hispana cuanndo no la determinaron.

Los metales americanos jugaron un papel decisivo en la política de la Corona, el quinto real nunca llegó a superar la cuantía de los tributos de los pecheros castellanos. Pero, además, a la península llegaban remesas para particulares que ejercieron su influencia en la economía hispana cuanndo no la determinaron.

Destino del metal

  1. Metal que se quedaba en América servía para financiar nuevos descubrimientos, obras públicas, gastos burocráticos, otra parte se destinaba a la acuñación de moneda, otra menor circulaba de forma ilegal, y otra parte era atesorada por particulares. Se crearon Casas de la Moneda en México 1535, Lima 1565 y Potosí 1572, que fundieron pesos mina o pesos duro con un valor de 272 maravedís, la moneda más apreciada en el mundo del siglo XVI.
  2. Una parte del metal escapaba al control de Sevilla.
    El fraude era frecuente:

    • En las transferencias entre América y la Península existían navíos de escolta fraudulentos, funcionarios corruptos, escalas forzosas falsas
    • Entre Castilla y Eruropa se producen “sacas” de mineral ilegal
    • Entre el Rey y los particulares se cometían fraudes con el quinto real, se contaba mal y se evadían otros impuestos
  3. Del metal que llegaba a Castilla, había que distinguir entre:
    • Metal que llegaba a nombre del rey y del erario público, era el de mayor trascendencia política por su repercusión en el exterior. Cuando no era suficiente la Corona solicitaba préstamos voluntarios o graciosos a sus súbditos o secuestrar envíos a particulares a cambio de juros, estableciendo préstamos forzosos que favorecieron la ocultación. El problema se agravó con los retrasos en el pago de los juros que hizo caer su valor; los propietarios se apresuraron a venderlos a banqueros que al concentrar una gran deuda ante la corona obtuvieron privilegios especiales. El metal americano concedió a la Corona una enorme capacidad de endeudamiento que a la larga jugó en su contra y se han relacionado con la arribada o no de metales las bancarrotas regias.
    • Remesas para particulares, que se destinaban al atesoramiento o a embellecer el solar patrio. Si venían a nombre de mercaderes era como contrapartida a productos enviados a América. En general el metal contribuyó a aumentar los precios en la península.

Interpretación española a la llegada de los metales

Como señala Pierre Vilar, los hispanos fueron los primeros en opinar sobre el metal americano:

  1. Desde el punto de vista teórico.
    • Los teólogos como Martín de Azpilicueta desarrollaron toda una teoría sobre el justo precio en sus manuales de confesión debido a la necesidad de aconsejar a sus feligreses. Se aconsejaba a los feligreses sobre la riqueza en relación con el cristianismo, criticando la usura, el atesoramiento,… el precio justo en relación con la oferta y la demanda.
    • Teoría valor-escasez, analizó las actividades mercantiles y los efectos monetarios como consecuencia de la llegada de metales, consideró el dinero como una mercancía más y defendió la licitud del préstamo con interés, criterio contrario a la Iglesia. Precio justo = equilibrio entre el precio natural y el de mercado (teoría cuantitativa del dinero)
    • Las Cortes los representantes de las ciudades expresaron los intereses de los consumidores, contribuyentes y artesanos relacionando el uso de los metales con sus consecuencias
    • Los consejeros de estado introdujeron conceptos económicos modernos en el análisis de las cuentas del reino
    • Los arbitristas dieron su opinión desde finales del siglo XVI, y se encargaron de planificar la Hacienda Pública para intentar aliviar la economía.

    Las críticas se localizaron en las ciudades de feria como Sevilla o Medina, artesanales como Toledo o Segovia expusieron sus quejas sobre la exportación de materias primas y la importación de manufacturas, y ciudades agrícolas como Burgos se preocuparon por el oro como símbolo de riqueza en lugar de la tierra e intentaron frenar el deterioro de los campos contra el interés por las rentas.

  2. También hubo críticas con aplicación práctica:
  • Las coyunturas cambiantes dieron lugar a grandes fortunas y quiebras, que obligaron a reflexionar sobre la necesidad de fraccionar el riesgo (plano individual)
  • El alza de los precios restó competitividad a las empresas castellanas y los consumidores vieron como bajaba su nivel adquisitivo, lo que lleva a la búsqueda de soluciones (a nivel comercial)
  • El gobierno reflexiona sobre el endeudamiento de la Corona y la política exterior costosa, buscando una planificación de la economía

La aplicación de soluciones dependió del periodo, según Pierre Vilar:

  • 1500−1550: satisfacción para los mercaderes e inquietud para los consumidores, se discutió el alza de los precios. Villalón y Saravía aconsejan el cambio de mercancías por mercancías para solucionar el empobrecimiento del país, empiezan a ver que Castilla es las Indias europeas. Metales responsables del empobrecimiento del país
  • 1550−1562: recesión que favoreció la aplicación de medidas para paliar los efectos de la llegada de metales. Luis Ortiz estableció medidas para evitar la huida de metal a Europa, sobretodo después de la bancarrota de 1557. Su plan de estabilización proponía revalorizar la plata teniendo en cuenta el coste real de producción, devaluar la moneda, fomentar el ahorro y el equipamiento, prestigiar los trabajos viles, aumentar la productividad del trabajo de las mujeres y crear un tesoro de guerra. (Protestas no exentas de anacronismo)
  • 1562−1598: una nueva oleada de plata hizo que se abandonase el plan y se iniciara una etapa de euforia con subidas de precios, quiebras de comerciantes y decadencia de las ferias
  • 1600−1650: continúa la subida de precios y la huida de capital a Europa. El negocio de los juros acaparó a inversión y creó una sociedad rentista. La falta de competitividad provocó el fracaso de los productos hispanos y la deuda del estado fue cada vez mayor a pesar de la subida e impuestos, como refleja el memorial de Martín González de Cellorigo.

Configuración de la estructura agraria: apropiación de la tierra y el trabajo

La producción agrícola fue menos espectacular que la minería. Los colonos, sin experiencia en cultivos tropicales creyeron que sería fácil aclimatar las plantas mediterráneas en las nuevas tierras, pero pronto comprenderían las dificultades. Se adaptaron plantas y técnicas de cultivo europeo, pero durante mucho tiempo, los sistemas de cultivo autóctonos fueron predominantes. Su evolución fue más lenta que la ganadería y tuvo menos protección y medios que la minería. La estructura agraria fue el resultado de la conjunción de la experiencia de tres grupos humanos:

  • En el mundo indígena existía un sistema basado en la siembra en Mesoamérica y otra mediante esquejes en el área Andina. No existía arado, carecían de grandes mamíferos y las herramientas no eran de metal
  • Los conquistadores quisieron imponer sus formas de tenencia de la tierra, la práctica del riego, uso de herramientas de metal, animales de arrastre y esclavos
  • Los esclavos africanos aportaron su experiencia en cultivos tropicales

El modelo agrícola europeo y el indígena entraron en competencia por los factores de producción: la tierra y el trabajo. A pesar del sometimiento del indígena, su influencia se hizo sentir tanto en la tecnología empleada como en las plantas. Se adaptaron plantas y técnicas europeas pero, durante mucho tiempo, los sistemas de cultivo autóctonos fueron predominantes.
La conquista provocó una reestructuración profunda, con la combinación de elementos. Ofreció posibilidades diferentes para cada uno de los grupos. El europeo intentó imponer sus sistemas, el africano tuvo pocas posibilidades pero aportó su experiencia e intentó recreas aspectos de su forma de vida anterior. El indígena contribuyó con formas de cultivo tropical y de alta montaña, pero sobre todo transmitió diferentes modos de relacionar la tierra y el trabajo.

La conquista provocó una reestructuración profunda que afectó a la totalidad del sistema económico indígena en el que el resultado fue la adaptación del sistema europeo al medio americano. La Corona asumió que la tierra era una regalía suya que podía conceder como recompensa por los servicios prestados; a partir de las Leyes Nuevas de 1542 se estableció que las comunidades indígenas debían conservar sus tierras para asegurar la reproducción de la mano de obra, aunque los mestizos siguieron sin tener acceso a la tierra.
La conquista transformó la agricultura indígena en grado distinto según la infraestructura encontrada: hasta 1580 respetó la de las Altas Culturas, reorientando el excedente hacia la Corona y los encomenderos, mientras que al resto las convirtió en suministradoras de mano de obra.

A partir de 1580 las altas culturas también se convirtieron en suministradoras de mano de obra, el modo de producción indígena se sustituyó por el europeo dejando a las comunidades indígenas las tierras suficientes para su autoconsumo. A partir de la disolución de los sistemas agrarios indígenas, la tierra fue adjudicada por merced, y pasó de una explotación comunitaria a una privada. Con respecto al trabajo se conservan instituciones precolombinas de trabajo-tributo, como la mita peruana y el quatequil mejicano, además se implantó la encomienda.

El reparto de la tierra pasó por diferentes fases:

  • Mercedes municipales: hasta 1535 las concesiones fueron realizadas por cabildos, mercedes de labor o de estancias de ganado, que se encargaron de parcelar los terrenos dentro y en torno a la ciudad. Las élites tendían a favorecerse a sí mismas, por lo que en 1535 se les prohibió ejercer estas funciones. Las mercedes de tierra tenían como objeto premiar al concesionario garantizando su supervivencia con mercedes de labor o estancias de ganado. Si el receptor era soldado de a pie se le concedía una peonía, si tenía caballo una caballería, cinco veces mayor que la anterior. Las concesiones exigían cinco años previos de residencia y la obligación de cultivar la heredad. Siempre sujetas a confirmación real.
  • A partir de 1535 las mercedes las concedían la Audiencias y el Virrey que intentó homogeneizar los criterios de concesión. La concesión tenía condiciones: debía cultivarse antes de dos años, no se podía vender antes de los seis y nunca a hospitales o iglesias y estaba prohibido cultivar vid u olivo. La agricultura progresó, sin embargo la producción siguió siendo baja, y la fragilidad del sector se ponía de manifiesto por la inestabilidad de los precios.

Hubo que esperar al siglo XVII para conocer una mayor estabilidad a través de la creación de alhóndigas, fijación de precios y la existencia de núcleos rurales más estables.

El control de la mano de obra: encomienda, repartimiento y esclavitud

Muy pronto conquistadores y primeros pobladores se percataron que la riqueza de América había que crearla y para ello era imprescindible contar con la mano de obra indígena, finalmente el trabajo de la población autóctona fue la riqueza mayor que el nuevo continente aportó.
Los hispanos usaron en su provecho las estructuras de servidumbre y esclavitud preexistentes en las Altas Culturas, gracias a la traslatio imperii eliminaron a los señores indígenas y en su lugar colocaron a la Corona y los encomenderos mediante la alianza de las autoridades indígenas menores, caciques y curacas.
La encomienda la concedía la Corona como merced real, con una duración de una, dos o tres vidas. y consistía en la asignación de indígenas a los conquistadores de forma que percibían sus tributos y se apropiaban de su trabajo a cambio de protegerlos, enseñarles castellano, iniciarles en el cristianismo y pagarles un salario. En el momento de su creación no fijaba restricciones pero los abusos de los encomenderos obligaron a fijar condiciones más precisas:

La encomienda fue una figura jurídica creada para recompensar a los conquistadores y los primeros pobladores, para conseguir la hispanización y evangelización de la población autóctona, fue uno de los sistemas para controlar la mano de obra indígena, y regulo durante más de un siglo lar relaciones entre españoles e indios, consistía en la asignación por la corona de contingentes de indígenas a los conquistadores con el título de encomendador, por lo cual se los habilitaba para percibir para sí el tributo del indígena y aprovecharse de su trabajo en nombre de la corona, a cambio el encomendero debe proteger a los indios, enseñándoles el castellano, evangelizarles y pagarles un salario por su trabajo. La encomienda no significaba concesión de tierras ni jurisdicción sobre los indios encomendados.

Se convirtió en un recurso intermedio entre la esclavitud de los indios, prohibida por la corona, y el trabjao libre. Los abusos cometidos por los encomenderos obligaron a los reyes a fijar condiciones; sólo tenían vigencia por una vida, nunca fueron concedidas a perpetuidad, esto fue un motivo de fuertes tensiones entre los encomenderos y la Corona.

Hay tres etapas de evolución de la encomienda:

  • Hasta 1542, época de apogeo, el conquistador tenía todas las ventajas y cometió muchos abusos
  • 1542−1580, la Corona reglamentó y trató de evitar los abusos con ayuda de las órdenes religiosas
  • 1580, etapa de declive hasta que desaparece en 1690 debido al ataque de las órdenes religiosas, la caída demográfica y sobretodo porque era un privilegio de unos pocos y la mayoría les puso límites

La encomienda jugó un papel muy importante en el asentamiento de la población hispana en los primeros años después de la conquista y es origen de muchas de la fortunas. Los encomendaron se percataron de la inutilidad de su concesión si no eran capaces de inclinar a su favor la intrincada red de prestaciones y contraposiciones en el trabajo-tributo, estableciendo alianzas ventajosas con las autoridades locales indígenas. La alianza beneficiaba a las dos partes, las comunidades indígenas esperaban que el encomendero les defendiera contra sus vecinos y que cediera parte de sus tributos a favor del cacique o curaca sin cuya colaboración el pacto no era posible.
La encomienda declinó a causa del ataque del que fue blanco por parte de algunas órdenes religiosas, la caída de la población indígena fue un privilegio que afectaba a muy pocos. A fines del XVI se habían convertido en una especie de pensión que iba a manos de viudas o cortesanos que residían en Madrid. Ante la decadencia fueron apareciendo otro tipo de controles (repartimiento, yanaconaje y esclavitud).

Lo sustituyó el repartimiento, un sistema precolombino que consistía en el trabajo por turnos, que los españoles lo utilizaron en su beneficio. El repartimiento se define como un trabajo compulsivo pagado, mediante el cual un porcentaje dedo de la población indígena masculina y sana estaba obligada a desplazarse para trabajar en proyectos concretos o en lugares determinados. Hay leyes dictadas al respecto que recogían las condiciones de trabajo, los salarios y la duración de dicho trabajo, que nunca debía comprometer la existencia de la comunidad de origen.

Los repartimientos se concedían para trabajos en obras públicas, labores agrícolas o industriales que se consideraban vitales para el bienestar público o la Corona; estaban exentos de este servicio los caciques, los que tuvieran un cargo público y los que pagaran un soborno. La transgresión de las normas daba lugar a multas, aunque a veces era la misma corona la que abusaba, según las necesidades de su erario.
El repartimiento proporcionó oportunidades limitadas de enriquecimiento.

El yanaconaje era un sistema arcaico inca que implicaba un cierto grado de servidumbre. No eran esclavos, pues no podían ser vendidos de forma individual, pero se les vendía en conjunto como parte de la tierra a la que pertenecían.

Los esclavos de África llegaron desde las primeras expediciones, pero su presencia masiva comenzó con la caída demográfica. Su adquisición y mantenimiento era más costoso, por lo que se les dedicó a las actividades más rentables desde el punto de vista social o económico: servicio doméstico, obrajes textiles, plantaciones azucareras y de cacao, más raramente en minas.

La economía colonial y el impacto sobre el entramado comunitario indígena

A su llegada, los españoles encontraron tres niveles de complejidad organizativa: tribus, cacicazgos y civilizaciones. Las tribus eran bandas de individuos unidos por parentesco que se dedicaban a la depredación y no estaban socialmente jerarquizados. Los cacicazgos practicaban la agricultura tenían una cierta diferenciación social en la que el cacique organizaba y controlaba los recursos, la dirección de la defensa y asumía cierto carácter sagrado. Las civilizaciones con un mayor grado de diferenciación social contaban con grupos especializados en las diferentes ramas de la producción, dirección del gobierno, cultura y religión.
Contaban con un estado organizado que se atribuía la organización de la sociedad, la resolución de conflictos y el uso de la fuerza.

La conquista produjo una reestructuración profunda afectando a los factores de producción, la tierra y el trabajo. Si bien las Altas culturas fueron capaces de reorientar el excedente y resistir un poco más, las culturas más atrasadas fueron disueltas de forma inmediata. A partir de 1580 el entramado indígena había quedado desfigurado por la implantación del modo de producir de los conquistadores en cuanto a tenencia de la tierra, uso de técnicas agrícolas e introducción de nuevos cultivos.

Sin embargo lo más desconcertante fue la sustitución de los señores naturales por la Corona en las estructuras de poder pues aunque se mantuvo la organización tributaria y el sistema de prestaciones al estado se perdieron las contraprestaciones materiales o espirituales a las que los indios estaban acostumbrados. La respuesta indígena fue la integración, marginación o rechazo.

La colonización provocó un proceso de transculturación lento en el que la capacidad de influir de cada uno de los grupos humanos en contacto no fue la misma, a pesar de que los indígenas desarrollaron estrategias de defensa y aprendieron pronto a utilizar los medios que el conquistador puso a su alcance para asegurarse la supervivencia.

Consolidación de la gran propiedad: haciendas, plantaciones y estancias ganaderas

A partir de la segunda mitad del siglo XVI los hispanos empezaron a solicitar nuevas mercedes sobre la tierra. Generalizándose la distribución de caballerías de tierra cultivable de 43 hectáreas. Este cambio de actitud se debió a la consideración de la tierra como vía de enriquecimiento y prestigio.

Las grandes epidemias de 1545-47 y 1576-78 diezmaron a la población indígena y los programas de reacomodo de la población autóctona dejaron miles de hectáreas libres que pasaron a la corona y colonos.

La emigración aumentó, los pueblos españoles se multiplicaron y la demanda de productos agrícolas de origen español creció, de forma que las haciendas fueron percibidas como rentables. Un número creciente de hispanos se aprovecharon del proceso de distribución de tierras para sumar mercedes y crear explotaciones rentables.

Así como el proceso de concentración de población en torno a los centros mineros, hizo que la demanda de alimentos en el mercado interior aumentase, da la mayor rentabilidad de la producción agrícola.
Un número creciente de hispanos se aprovecharon del proceso de distribución de tierras. Los períodos de mayor demanda fueron los que coincidieron con las grandes epidemias.

Teorías del auge de la hacienda:

  • Chevalier opina que el auge de la hacienda estuvo ligado a la decadencia de las minas y el descenso demográfico
  • Borah lo relaciona con la caída demográfica y el consiguiente bajón de los suministros proporcionados por los indígenas
  • Para Frank se produjo por un crecimiento de la demanda externa
  • Stanley y Stein creen que se produjo porque los mercaderes reinvertían sus ganancias en tierra para convertirse en propietarios
  • D. Brading cree que la teoría de la autosuficiencia enunciada por Chevalier sólo fue cierta en el caso mejicano.

En cualquier caso el intento de agrandar las propiedades agrícolas se dio de forma generalizada en las distintas regiones mediante petición de mercedes repetidas, compras de tierras o simple ocupación. La hacienda, explotación rentable, los hacendados trataron de ampliar sus tierras. Sin embargo, poseer tierras daba posibilidad de eliminar rivales y tener el dominio de una región, quizá fuera la explicación por la que no eran vendidas. La hacienda se comportó como una unidad económica, demográfica y social en la que se reprodujeron las características de la sociedad de su tiempo; su principal problema fue la mano de obra. Entre 1519 y 1542 se surtía de los indios de la encomienda y a partir de 1549 este sistema coexistió con el repartimiento hasta que se suprimió en 1632; más tarde se introdujeron esclavos en las haciendas con mayor rentabilidad. Finalmente se impuso el salario libre y cuando este no fue suficiente para motivar al trabajador se recurrió a subterfugios como enganche por deuda, haciéndole volver por su reclamo o parte de las ganancias del año anterior o convirtiendo los campesinos en arrimados.

Todos esos procedimientos indicaban la inexistencia de un mercado libre de trabajo y el predominio de un intercambio de medios de subsistencia a cambio de fuerza de trabajo en lugar de remuneración salarial.

La supervivencia de la hacienda estuvo ligada a la capacidad del hacendado de almacenar las cosechas y controlar los precios, no solo acapararon tierras sino que diversificaron la oferta combinando cultivos para el mercado, autoconsumo, barbecho y bosque. Se tendió a reducir al mínimo la compra y conseguir un excedente que permitiese la importación de objetos europeos indispensables para mantener su rango.

A partir de 1590 empezaron a legalizarse los títulos de tierras procedentes de ocupaciones o que no estaban muy claros mediante la composición, que consistía en l pago de n canon a la hacienda real y sirvió para legalizar muchos abusos pero también para introducir orden en el sector.

La plantación, sistema esclavista, estaba orientada a un mercado a gran escala con asistencia de abundante capital, y se comportaba como una unidad autosuficiente que operaba independientemente de su entorno, directamente relacionada con el mercado exterior al que iba dirigida su producción y del que recibía la mano de obra. Para que exista una diferencia clara entre plantación y hacienda, habría que hablar de plantación esclavista, de lo contrario ambos términos se confunden.
Los debates historiográficos acerca de la definición de su modo de producción han sido amplios y los autores no han llegado a un acuerdo para fijar su importancia, ni para ubicar en un modo de producción determinado al modelo esclavista.
El esclavismo formaba parte de la producción capitalista en su etapa de capitalismo comercial y de acumulación primitiva. Para el XIX no hay duda, pero el problema se nos plantea el aceptar ese planteamiento desde el XVI.

En su funcionamiento se distinguían diferentes integrantes:

  • Edificios destinados a la residencia del amo, la mano de obra libre, barracones de esclavos, capilla y hospital, además de los destinados a las labores del campo
  • Tierras cultivadas entre las que se diferencia el jardín (la plantación en si) y las dedicadas a cultivos para la alimentación de la mano de obra
  • Los rebaños
  • Reserva forestal para madera, caza y frutos silvestres
  • Elementos ligados al transporte: caminos, embarcaderos

La plantación se caracterizaba por sus grandes dimensiones y porque en ella convivía un sistema esclavista que producía para el mercado externo y un sistema de campesinos subordinados que producían para el consumo interno. Tanto los recursos como la fuerza de trabajo se usaban de forma extensiva, la especialización era mínima y las técnicas poco desarrolladas. Su rentabilidad dependía de la minimización de los gastos del esclavo, el grado máximo de autosuficiencia y la concentración de los recursos disponibles en la producción de mercancías de mayor demanda.
Finalmente los mecanismos principales de reproducción de las relaciones de producción y del proceso de acumulación estaban constituidos por: la trata africana y por el tratamiento de los esclavos.

Las estancias eran cesiones para el uso del pasto que no llevaban aparejadas la propiedad de la tierra, surgieron ante la necesidad de controlar un ganado cada vez más numeroso. La estancia era una cesión de uso del pasto, no llevaba aparejada la propiedad de la tierra y por esa misma razón estuvo sujeta a limitaciones, y tuvieron dos fases:

  • Hasta 1535 fueron concesiones municipales que prohibían hacer construcciones en piedra, debían estar separada entre sí en al menos una legua y situarse a media de cualquier tierra de cultivo. Eran circulares y podían cultivar trigo para el autoconsumo
  • A partir de 1535 las estancias sólo las podía conceder el virrey. El de México, Antonio de Mendoza, legalizó situaciones de hecho y sentó las bases para el futuro preocupándose de la protección de las tierras de cultivo de los indígenas. El virrey Velasco controló la ganadería mediante la limitación de las estancias, creando jueces visitadores para atender abusos, implantando cercas si había cultivos próximos, limitando el número de cabezas y estableciendo un número de pastores por cabeza.

Su evolución tuvo altibajos según los precios de la carne y las pieles, pero cuando se extendió la demanda interna para el consumo los precios se estabilizaron. Su consolidación se produjo en el siglo XVII gracias al aumento de la demanda de cueros, a que la población indígena se hizo consumidora de carne y que se llegó al equilibrio biológico entre pastos disponibles y cabezas de ganado. Sólo en el siglo XVIII las carnes en salazón o secas serían exportables

El surgimiento de una nueva sociedad. Criterios de jerarquización social: criollos, mestizos, indios y castas

Es necesario evitar:

  • Proyectar nuestro código de valores o un lenguaje válido solo para ciertas realidades
  • Aplicar para todo el periodo, zonas y grupos sociales los mismos criterios
  • Creer que es posible aplicar un único modelo a todo el territorio colonizado
  • El riesgo de aplicar un criterio único en el esfuerzo de aproximación a una explicación que se aproxime a la realidad.
  • Abordar el análisis de la sociedad indiana con las categorías del siglo XX.
  • Considerar a la sociedad indiana como algo homogéneo olvidando la coexistencia de dos mundos distintos.

Sabemos que existían unas relaciones de dominio muy marcadas por el factor étnico que terminaron moldeando una sociedad rígidamente estratificada hasta el punto de que los funcionarios tenían dificultades para tipificar étnicamente a un individuo. Hay que distinguir por tanto entre la república de los indios y la república de los españoles.

  1. El mundo indígena (república de indios)
    Las Leyes de Burgos de 1512 y las Leyes Nuevas de 1542 definieron al indio como súbdito y vasallo del rey católico, lo que se vio refrendado por la Bula Sublimis Dei de Pablo III en 1537. Sin embargo la Corona mantuvo una actitud ecléptica ante el incumplimiento de sus propios preceptos y la realidad colonial se enfrentó a las necesidades del erario público y las recompensas de los que habían prestado sus servicios a la Corona.Ese régimen jurídico reguló su relación con la “república de los españoles” y su propia pervivencia como comunidades autónomas. El tributo indígena era la expresión de vasallaje del indígena respecto a la Corona, a lo que esta respondía con el cargo de Protector de Indios que evidenciaba el carácter propio de los indígenas ante la ley. Tanto la encomienda como el repartimiento fueron una expresión de la situación de dominación social que afectaba al indio.Las reducciones o reagrupamientos de indígenas en asentamientos nuevos y con patrones de organización diferente, no eliminó la diversidad étnica, pero la subordinó. Fueron asimiladas en la “república de indios” y sometida a las exigencias de otra república, la de los españoles.La conquista e instalación de grupos ibéricos y africanos originó un reordenamiento de la jerarquía social en el que el mundo indígena se vio postergado a un segundo orden en el status legal y al último es su status social. Dando lugar a la imposición de patrones de prevalencia del pueblo conquistador, inspirados en un código de valores sociales, étnicos y culturales distintos, y el constreñimiento de la antigua jerarquización interna de la sociedad aborigen.
  2. La república de los españoles
    Los castellanos emigraron a las Indias movidos por su deseo de valer más, y por una precaria situación campesina y artesanal en Castilla, lo que se vio favorecido por las noticias de las oportunidades que el Nuevo Mundo ofrecía y el deseo de la Corona de mantener un contingente de colonos que consolidase la presencia castellana en aquellas tierras, tanto por motivos económicos como evangelizadores.Se asentaron en poblamientos urbanos que les permitían mantenerse unidos, preservar su identidad cultural y permanecer cerca del poder. Allí recrearon la sociedad castellana y se rodearon de atributos que hacían visible su posición social, una gran preocupación va a ser colocar a cada uno en su sitio dentro del esquema social.

    • Los criollos, hijos de españoles en América estaban el la cúspide de la pirámide. Eran encomenderos, hacendados, comerciantes y mineros ricos, que controlaban la mano de obra indígena, la tierra y el subsuelo y fueron creando una red de parentesco entre ellos y con los peninsulares. Formaron una nobleza del dinero, aunque no solían conseguir títulos y la mayoría se conformaban con el hábito de una orden militar. No todos los blancos hicieron fortuna, también se pueden encontrar blancos de orilla que vivían como clientes de otros o practicaban algún oficio urbano.
    • Los funcionarios y clérigos eran peninsulares, con la misión de implantar la autoridad real y la fe. Este grupo era más mixto en cuanto a su procedencia social, pero todos participaban del prestigio y poder de la autoridad a la que representaban lo que les dio una influencia superior a la que les correspondía.
  3. El mestizaje
    No estuvo regulado por la legislación, pero se desarrolló de forma lenta y callada. La Corona y la Iglesia se limitaron a resolver los problemas legales, la perturbación social y la cristianización de los vástagos. Los mestizos fueron fruto de uniones libres entre españoles y mujeres indígenas debido a la soledad del conquistador, falta de mujeres españolas, distinta concepción de la familia por los indígenas o libre elección de las parejas. El resultado fue la aparición de un segundo hogar en Indias para los que habían dejado la familia legal en la península o para los que preferían una unión menos comprometida.
    Con la excepción de los mestizos reales, la mayoría estuvo marcada por el estigma de su ilegitimidad. Su estatus nunca fue reconocido y se debatieron entre el deseo de asimilarse al grupo del padre, que los rechazaba, y el de la madre, que ellos rechazaban, sin actuar de puente entre ambos. (Eran rechazados por ambas republicas)
  4. Los esclavos
    Los africanos llegaron a América como fruto de una migración forzosa para compensar la caída demográfica indígena. Eran individuos privados de libertad, sin protección legal y sometidos a la oferta y la demanda, que fueron tratados con rudeza pero asegurando su supervivencia y rentabilidad.
    Cuando lograban la libertad se dedicaban a oficios artesanos urbanos en el escalón más bajo de la sociedad.
    La excepción son los esclavos domésticos, que participan del estatus del amo.
  5. Mulatos y castas
    El mulato era hijo de español y negra y el zambo de negra e indio, que sumaban a su ilegitimidad su esclavitud y los colocaba en el último peldaño de la pirámide social. Con castas se denominaron todas las formas de mestizaje posible con la coexistencia de estos tres grupos étnicos.

La mujer en la sociedad colonial

El género nos permite:

  • Conocer la construcción cultural por la cual la sociedad colonial fijó papeles diferentes a los hombres y a las mujeres.
  • Evidenciar el papel de las mujeres, el lugar que ocuparon para devolverles su protagonismo.

La historia de las mujeres no puede ser analizada por los acontecimientos de carácter político ya que éstos son el signo de distinción de un mundo dominado por los valores masculinos y orientados hacia las acciones de los hombres.

Dentro de la mujer colonial distinguimos entre:

  • Mujeres peninsulares y criollas

Las primeras pobladoras peninsulares llegaron acompañando a los conquistadores como esposas o criadas, y en torno a 1560 eran el 28% de la población. Su objetivo era valer más, pero no todas lo consiguieron, algunas enviudaron y tuvieron que reclamar el reconocimiento de la corona y otras acabaron en asilos para pobres.

Jugaron un gran papel como transmisora de los valores tradicionales hispanos, el matrimonio se convirtió en pilar de la sociedad como fundamento de la familia y como base de legitimación de sus descendientes, las hijas eran muy apreciadas porque facilitaban el establecimiento de redes familiares.

Las mujeres eran educadas e instruidas en unos conceptos religiosos que les definían su papel teniendo en cuenta la debilidad de su género, la necesidad de protección y la restricción de su libertad en aras del bien familiar. Al mismo tiempo debían mantener el honor familiar llegando virgen al matrimonio, siendo fiel al marido después y dando muestras de virtud. En América sin embargo las mujeres tuvieron mayor libertad gracias al control de los bienes parafernales, un sistema hereditario bilateral y otros derechos. Las más afortunadas conservaron el instrumento legal protector de la dote y las arras que proporcionaban seguridad económica al morir el marido.

Aunque este sistema de relación dentro del matrimonio era más favorable que el de la mujer europea del mismo estamento social, esta libertad no contempló el divorcio, que solo se obtenía por adulterio público y reiterado, maltratos físicos durante largo tiempo o abandono del hogar, aunque muy pocas mujeres se arriesgaban a este deshonor público.

En América las uniones consensuales fueron muy frecuentes, escaparon al control de la corona y de la iglesia y eran habituales en las uniones multiétnicas que en gran medida dieron lugar al mestizaje. Las relaciones de género de la sociedad colonial fueron complejas. El modelo ideal de conducta para la mujer fue muy severo. Tenía como punto de partida su debilidad, y precisaban de protección y vigilancia constante, y el consuelo de la religión.

Sin embargo, se le exigían mayores responsabilidades morales que a los hombres, de ellas dependía el honor de la familia, consistente en mantener su virginidad hasta el matrimonio, guardar absoluta fidelidad al marido después de las nupcias y dar constantes muestras de virtud. Su valoración social estaba íntimamente ligada a consideraciones morales relacionadas con el sexo y el respeto a su marido. Todo esto tiene connotaciones económicas y sociales para asegurar que el heredero sea legítimo, sobre la mujer descarga la honra de la familia. El modelo masculino tiene también exigencias, como que es responsable de la economía y guardián del honor de su mujer.

Las tensiones entre los géneros estuvieron generadas por la combinación de esos usos sociales estrechamente vinculados con el concepto honor y una religión que consideraba el amor como un sentimiento irracional.

La separación de ambos sexos desde la infancia, una educación basada en valores priorizados de forma diferente y el desconocimiento mutuo favoreció la creación de estereotipos y la incomprensión. Muchas mujeres y hombres no fueron capaces de vivir a la altura de las expectativas. Las mujeres se les tachaban de conflictivas.

La diferencia mayor entre mujeres y hombres se percibía en el campo educativo: a la mujer se le educaba para ser esposa y madre, su mundo debía ser lo privado. Sus saberes y habilidades debían responder a las expectativas que se tenían sobre ellas. En el siglo XVIII las capas más altas iban a la escuela.

La vida conventual fue la salida para algunas jóvenes. La mayoría de las mujeres de la colonia eran analfabetas. Las mujeres españolas o criollas de capas más bajas de la sociedad soportaron menos tensiones, trabajado en todo tipo de oficios. Algunas lo hacían como administradoras de tiendas o haciendas.

Las mujeres de las capas bajas trabajaban en todo tipo de oficios artesanos y comerciales.

  • Las mujeres indígenas

El papel de las mujeres indígenas dependió del entretejimiento cultural de sus valores y costumbres prehispánicas y de aquellos que aportaron los españoles. En las altas culturas aztecas e incas, las mujeres estaban supeditadas al marido distinguiendo entre mujeres de la nobleza y mujeres campesinas.
La movilidad social de la mujer indígena estuvo favorecida por la poligamia de las clases altas y la posibilidad de dedicarse a los dioses. El sexo se consideró como un factor de diferenciación social en el que la mujer se supeditaba al marido. El valor del trabajo femenino fue reconocido esencial para la economía doméstica y comunitaria y a tal fin se le impartió una educación. Impartida en el núcleo doméstico y comunitario. El código moral era rígido pero afectaba tanto a mujeres como a hombres.

La conquista trastocó las costumbres por la separación de familias y la inclusión de un nuevo contingente masculino que aspiraba s la apropiación de las mujeres indias. Las de la nobleza se convirtieron en nexos de unión con los conquistadores con los que contraían matrimonio, mientras que la mujer campesina llevó a cabo esta relación mediante el concubinato o el trabajo. En la segunda mitad del XVI, las relaciones continuaron pero al margen de la legalidad.

  • Las mujeres mestizas

El mestizaje “al derecho” entre español y mujer mapuche; y “al revés”, entre española y hombre mapuche. El modelo gravitó sobre mujeres mestizas que tendían a reproducirlo y generalizaron la imagen de “madre sola”. Sus hijos varones crecían con deficiencias de identificación y estigmatizados por la ilegitimidad. Los mestizos “al revés” al ser asumidos por la sociedad del padre, la madre hispana era símbolo de prestigio.

Las mujeres mestizas no renunciaron al concubinato porque aunque después fueran abandonadas elevaba su posición social.

  • Mujeres negras y mulatas libres o esclavas

El número de mujeres esclavas que llegaron a América debió ser un tercio con respecto a los hombres, aunque su grado de mortalidad hizo que la diferencia fuera cada vez menor. Las mujeres esclavas eran libres para contraer matrimonio, no podían ser separadas de sus familias, podían adjudicar testamento y comprar su libertad, aunque en la práctica no se cumplía.

Los matrimonios entre esclavos eran favorecidos por la Iglesia, en concreta los esclavos de los jesuitas estaban reglados con normas humanitarias que favorecían la vida familiar.
Las mujeres se dedicaban a todo tipo de tareas, desde domésticas a lavado de oro en las minas. Las mulatas y otras castas fueron muy importantes en el mercado de trabajo de las ciudades y cuando podían imitaban el estilo de vida de las clases altas.

En general, todas las mujeres de la época colonial aceptaban el papel que se les había adjudicado y desarrollaban su vida en el marco de lo privado, la Iglesia les ofrecía alguna posibilidad de acción en la comunidad.

Las mujeres de la primera etapa colonial, fueron más libres y tuvieron más oportunidades. Cuando la sociedad se consolidó y se hizo más compleja, cada grupo social corrió su propia suerte.