Introducción

La importancia de África en la evolución humana reside en la conservación que presenta el registro arqueológico y paleontológico, gracias a la abundante actividad volcánica que protege los yacimientos y facilita hacer dataciones radiométricas. Los primeros homínidos están localizados en áreas concretas, África del este y del sur.

África del Este y la formación del Rift Valley

En esta zona se dan unas condiciones de preservación espectaculares. Su origen se sitúa en el choque de la placa africana con la eurasiática (15-20 m.a.), en el Plioceno se vuelve a reactivar la actividad tectónica (5,5 m.a.). Los bordes de los lagos eran interesantes para los homínidos y animales, por su abundante agua, vegetación, recursos animales… Son yacimientos en posición primaria o secundaria.

África del Sur y la formación de cavidades

La acumulación de sedimentos a lo largo del tiempo en las cuevas crea una “secuencia estratigráfica”, lo cual permite realizar interpretaciones de cronología relativa.

Restos fósiles entre 9 y 4 m.a.

Entre 9 y 4 m.a. el registro fósil africano es muy escaso y apenas se conocen yacimientos (Lothagam, Chemeron, Tabarin…).



  • Orrorin Tugenensis: bípedo y ancestro directo de los humanos modernos, dieta basada en fruta y vegetales. Cronología entre 6,3 y 5,6 m.a.
  • Ardipithecus Ramidus: especie más próxima a los chimpancés, vivió en el bosque, se sugiere que fue bípedo. Cronología alrededor de 4,4 m.a.
  • Sahelanthropus Tchandensis: posee caracteres encontrados en los homínidos posteriores. Cronología entre 6 y 7 m.a.