Mesopotamia en el III milenio a.C. Eclosión del Estado y primeros Imperios (Akkad III Dinastía de Ur)

La tierra mesopotámica: norte y sur

Vamos a abordar los primeros momentos de la región de Mesopotamia. El término significa, literalmente en griego, entre dos ríos. Define perfectamente esa región entre norte y sur. La zona de Mesopotamia se conoce como el creciente fértil, que abarca el arco geográfico que pasa por gran parte de las regiones del Antiguo Egipto y sus zonas adyacentes, el Levante mediterráneo y Mesopotamia (excepto la llanura) Es una región sumamente apta para la agricultura y está delimitada por la línea de 200 mm de agua por año. Se considera que fue el lugar donde se originó la revolución neolítica en Occidente.
La región de Mesopotamia se divide a su vez en dos grandes zonas, como hemos ido diciendo, el norte y el sur, con características muchas veces opuestas entre sí. El norte es una región muy fértil, con grandes facilidades en lo que a recursos se refiere. Esto indujo a la primera revolución neolítica de occidente, pero sin ningún tipo de adversidad, la abundancia pronto fue un problema por el simple hecho de conformarse, y no emprender una evolución hacia una civilización estatal. Allí se creó la primera gran ciudad, Jarmo- según Gordon Childe, y otras como Tell-Halaf y Samarra. El sur, por su parte, es una zona totalmente adversa. Es una zona pantanosa, con fauna salvaje y hostil, y con una capacidad muy poco fértil. La zona sur de Mesopotamia empezó a habitarse hacia los 4900 a. C. Las primeras poblaciones iniciaron un proceso de adaptación al medio muy limitado. Por su parte la zona norte se estabilizará hacia los 4500.

El salto cualitativo, el momento en que el sur avanzará al norte será en los albores del 4000 a.C., con la llegada de los sumerios. Su origen no se conoce, pero existen dos especulaciones al respecto, una apunta hacia el Caucas y otra hacia al norte de la India. Tampoco se conocen las causas que llevaron a los sumerios a establecerse allí, tal vez la causa era una huida de algún peligro, o quizás por la abundancia de animales salvajes. El caso es que se aventuraron pacíficamente (no hay rastros de lucha). Por los datos que tenemos, sabemos que se autodenominaban Sag-gig-ga, que significa “las cabezas negras”. Realmente, serán estos proto sumerios los que crearon esa tierra del sur, esa tierra fruto del progreso. Para ello, se excavaron canales para regar los campos y drenar esos inhóspitos pantanos, construyeron diques y erguieron plataformas para proteger a hombres y ganados manteniéndolos a un nivel superior del de las avenidas. Incluso en las mejores zonas de la zona, se efectuaban por el camino de la construcción de canales de riego y drenaje. Este enorme esfuerzo tuvo unas grandes recompensas, los proto sumerios se aseguraron del abastecimiento nutricional, gracias a una generosa cosecha en campos y pastos para rebaños. Esa región adversa, esa zona nada deseable, poco a poco atraerá la atención de otros pueblos que verán con recelo como el avance norteño dejará paso al sureño.
Esos habitantes que construían diques o canales, dejaban de producir. Para alimentarles debidamente se crearon excedentes especiales para ese fin. Poco a poco, surgió la idea futura de reciprocidad, que exigió la creación de verdaderas ciudades, donde los habitantes productores pagaban en forma de excedentes a ese estado, que sería el Templo y a su vez proveía de alimentos a esos habitantes Todas esas construcciones que darán vida al sur, pasarán a ser parte de la comunidad, y ésta podrá castigar a algunos ciudadanos a no utilizarlas (en el caso de algún delito, por ejemplo). El progreso dará origen a un enriquecimiento de la dieta de los agricultores, mejoras en la arquitectura, y a potenciar el comercio con pueblos cercanos. No es más que el vestigio de la figura de estado antiguo que surgirá en Sumer.

La Mesopotamia protohistórica

La fase protohistórica de este sur de Mesopotamia dará lugar a dos períodos:

  • Tell El Obeid 4600 – 3500 El Obeid será un centro importante en esta etapa. Tell es una palabra que se utiliza para referirse a una montaña artificial. Nos marca el producto del sucesivo hábitat del lugar. En El Obeid vivían de la agricultura, de hecho serán los primeros en realizar trabajos hidráulicos. La ganadería y la pesca la complementarán. Las casas que encontramos en el Obeid tienen planta cuadrada de manera que resultan fáciles de ampliar y lo que nos indica que las familias cada vez se hacen más complejas. Estas casas están construidas de fango y caña. Durante este período las aldeas serán autosuficientes, comenzando a tener un excedente productivo, pero no suficientemente alto como para que la guerra llegue a esos confines. El gran cambio producido en El Obeid en esta fase será una explosión productiva de la agricultura. Ciudades como Uruk, Ur y Eridu se desarrollarán demográficamente, llegando a ser grandes centros urbanos. La sociedad es teocrática, donde existirá una religión común que ejercerá una presión ideológica muy importante y que supondrá la creación de proto-estados. La religión centralizará sus creencias alrededor del templo, que se convertirán en los centros sociales, culturales y económicos de estas sociedades. Será allí donde se guardarán los excedentes productivos. La casta sacerdotal los gestionará. Además, comienza a aparecer el comercio a distancia (reflejo de ese desarrollo del sur). En la ciudad de Eridu, se construirá un templo dedicado al Dios Enki, donde encontraremos dieciocho estratos distintos de la evolución del templo, permitiendo su conocimiento.
  • Uruk 3500 – 3100 El final de éste último período, se conoce como el subperíodo de Djemdet-Nasr, también conocido como Uruk tardío (3200-3100). Será en este último donde se desarrollará la escritura logo-silábica. Sobre todo durante esta etapa surgirán las auténticas ciudades, llamadas Uru, donde se ubicará el centro de poder político. Se convertirán en capitales regionales que acapararán los excedentes productivos y el comercio de sus territorios. Este suceso también es debido a un fenómeno de migración del campo a la ciudad, dando lugar a la revolución urbana. También se desarrolló el comercio como nunca antes, y es por ello que esas Uru autosuficientes tuvieron que cambiar de estrategia, creando una estructura económica completamente nueva. El excedente alimentario consiguió ser intercambiado por todas esa falta de materias primeras y también sirvió para sostener el grupo de comerciantes, mercaderes, e incluso a una milicia para defenderse. Vivir en los campos será peligroso, y es por ello que desaparecerán aldeas y potenciará ese cambio de medio rural a urbano. También hay que mencionar que en los orígenes de estas Uru, no había murallas. Sus fronteras venían delimitadas por la propia geografía (tierras áridas y pantanos). Es, pues, considerada una fase de paz.

La evolución a estas sociedades más urbanas, a estas ciudades estatales, es un proceso natural. En las sociedades humanas existe una tendencia a la desigualdad, y será esa casta sacerdotal, la que, en sus inicios, tendrán ventajas respecto al resto (más tierras, tierras con mayor producción…) e intentarán consolidar su posición. Al fin y al cabo, son éstas élites las que dan lugar a ese progreso.




Sucesos como la construcción de los templos requirió entre otras cosas la extracción y el transporte de los materiales, y la fabricación de millares de copas y adobes, y esto a su vez, requería un conjunto, grande y disciplinado, de trabajadores y artesanos. Como éstos no tomaban parte activa en la producción de alimentos, tenían que ser mantenidos, o recibir algún pago, de algún depósito común de alimentos excedentes. ¿De quién era este depósito? Es de presumir que ya estaba controlado por el poder. Estaba controlado por la casta sacerdotal. Y la necesidad de gestión de todos esos excedentes, que podríamos decir eran la base del sistema económico del sur de Mesopotamia, dio lugar a la escritura, haciendo ese paso cualitativo entre una sociedad protoestatal a una de estatal. La acumulación de riqueza, el mejoramiento de la habilidad técnica, la creciente especialización del trabajo y la dilatación del comercio eran los reflejos más importantes del progreso continuado de estas sociedades.

La Mesopotamia protodinástica

El primer período histórico se conoce como período protodinástico. Se desarrollará entre el 3100 y el 2300 a. C., aproximadamente. En este período ya podemos extraer información a partir de pruebas escritas, y esto irá “in crescendo” a medida que avance la escritura. Habrá textos de diversos ámbitos, como jurídicos, económicos, políticos, etc. A principios de la etapa protodinástica, hacia el 2900, encontraremos que la hegemonía de Uruk se va a acabar, generándose así un policentralismo. Otros templos se equipararán a Uruk, convirtiéndose en capitales y entrando en conflictos. Serán los primeros síntomas de guerra. Destacar dos grandes ramificaciones de la cultura sumeria que culminarán en ciudades estado, gracias a la influencia del sur mesopotámico. Surgirá Mari (Siria) y también aparecerá Assur (norte de Mesopotamia). Ambas son como colonias, de hecho son fruto de la expansión cultural y migratoria sumeria. Además, en la periferia de la llanura encontramos Susa, que no es una ramificación propiamente dicha, ya que se trata de una ciudad elamita, pero lo que sí que es cierto es que se culturiza bajo influencia sumeria. Por tanto, destacar el uso de la epigrafía en este período, así como este policentralismo.
Todas estas ciudades se convertirán en ciudades estado, con una población de veinte, veinte cinco mil habitantes. Continuará el mismo sistema de control protohistórico. Aparecerán también pequeñas aldeas dependientes totalmente del templo, que casi podríamos ver en él el núcleo de un poder tiránico. Se trata ya de una institución total, bajo el principio de reciprocidad.
La extensión, tanto física como influyente, de las colonias va a ir in crescendo, y las zonas de seguridad protohistóricas, es decir, las fronteras naturales (llanuras, pantanos…) desaparecerán. Surgirán ya los primeros conflictos fronterizos. La necesidad de gestionar el agua, de poseer este imprescindible recurso, hará más complejos esos simples conflictos fronterizos. El agua, además, llevará el centro de gravedad desde este sur sin abundancia hacia el norte abundante, quedándose por el centro. El sur tendrá más difícil el conseguir agua. De hecho, cuanto más extenso es el territorio, más agua necesitará, y las limitaciones sureñas pronto devendrán un problema. La guerra está servida, y es por ello que será a partir del 2900 que empezarán a amurallare las Urus, esas ciudades estado, reflejándose así un grado defensivo más que ofensivo.
Cada Uru considerará su Dios el más poderoso, y de estas ideologías surgirá la necesidad de imponer una hegemonía. Habrá una gran pluralidad política en toda la llanura mesopotámica. Es decir, la religión alimenta un deseo de hegemonía que se suma a la rivalidad por las fronteras territoriales y por el agua.
Es por ello, que se intensificará la migración del campo a la ciudad, por lo desprotegido e inseguro que puede ser vivir en el campo en tiempos de guerra.
Como hemos podido ir viendo, la religión sumeria refleja una concepción pesimista: el fin del hombre es servir a los dioses mientras su vida es agobiada por la inseguridad; después de la muerte, el hombre pervive, pero como sombra que repite una pálida copia de la vida presente. El orden moral y las conquistas de la civilización son un regalo de los dioses. El pueblo está estrechamente vinculado a las festividades religiosas. La tierra era considerada como propiedad de las divinidades. El rey sacerdote era el representante del dios, y a la vez jefe del ejército. Los excedentes eran guardados en el templo, y además era un centro de invenciones, todas las construcciones con fines públicos eran su invención. El pueblo entero es vasallo y servidor del dios que les ha dado las leyes y los protege contra el enemigo y los poderes maléficos. Esta especie de organización social de base religiosa dura por lo menos hasta mediados del III milenio, es decir, toda la primera etapa de Sumer.
Sumer pronto llegará a unos niveles de abundancia que despertará la codicia, y llamará la atención de las tribus semitas (pueblos seminómadas que no generan excedentes) y de los pueblos de los montes Zagros.

La figura del Lugal, el gobierno laico

En 2700 empezaremos a ver que en los núcleos urbanos empiezan a surgir viviendas, y ya no sólo se reflejará la jerarquía social en las tumbas, ahora también será reflejo en las viviendas. Entre todas estas viviendas, destacará especialmente una, considera un palacio, llamada E-Gal que significa “casa grande”. Estas diferencias, así como un seguido de documentos escritos, nos revelan que empieza a parecer una alternativa más laica, de una autoridad de gobierno diferente al templo. Cuando decimos laica, nunca nos referiremos a una autoridad política atea, en la antigüedad, religión y política están siempre unidas.
Las antiguas tablillas nos documentan que el término EN se refiere a un señor con connotación religiosa. Además, está el término ENSI, que se refiere al gestor o administrador del templo, el sumo sacerdote. Pero será en el año 2700, que empezará a aparecer el término LUGAL (hombre grande). Esto nos lleva a pensar que comienza a nacer una alternativa al poder de la época. Es la figura del comandante. La lucha constante, la guerra, hace que eleven de rango a un hombre que se responsabilice de guardar la paz al mando de un batallón. Primeramente, se consideraba un cargo temporal y sólo en uso en tiempos conflictivos, pero las constantes batallas hacen que deje esa connotación temporal. Esto permitirá un auténtico golpe de estado. El defenderse, los constantes conflictos, pasarán a ser un punto importantísimo, que hace propicio que gobierne el Lugal.

Características del soberano

Con el tránsito de una sociedad religiosa a una laica, cambiará el significado de los conceptos. Lugal se referirá a la figura del rey, sinónimo a Ensi, y En pasará a ser un rango secundario. Con el golpe de estado, la figura del soberano será hereditaria. Vamos a concretar las características del soberano, tanto En como Lugal.

  • Máxima autoridad del estado, asume poderes religiones y judiciales. En el plan ideológico, estará al servicio de Dios. El rey es simplemente el gestor de la ciudad estado, de la Uru. El dueño es Dios. Su mano ejecutadora, será el soberano. Esta subordinación intensificará su poder. Su palabra será incuestionable, e ir en su contra era ir contra el mismo Dios. Posteriormente, se tenderá a la divinización, pero en sus orígenes el soberano era un gestor a manos de Dios.
  • Responsable de la administración, de la economía. Será el encargado de supervisar el buen estado de las infraestructuras, sobre todo de las hidráulicas.
  • Responsable de la defensa y protección de sus súbditos. En principio el soberano tenía bajo su mando un pequeño ejército, de entre 60 y 180 soldados, según nos indican algunas tablillas. No obstante, desde el punto de vista del ciudadano sumerio, el que realmente favorece y protege es Dios, y en el caso de ser así, el soberano simplemente cumple con su deber de atender la llamada de Dios.
  • Encargado de potenciar sus lazos con la divinidad, mediante numerosas celebraciones, rituales, sacrificios, que haga que el pueblo confíe en él, y de esta forma, su poder pueda abarcar mucho más.
  • Tienen que ganarse esa gracia, ese favor del Dios. Precisamente es interesante este punto, ya que, aunque el cargo sea hereditario por esta característica pueden aparecer golpes de estado. Para justificarlos sólo ha de confirmarse que el soberano estaba gestionando mal, que no haya hecho caso del dictamen de Dios. Y de ahí se alzarán salvadores, personas que se necesitan y que realmente hagan caso de la palabra divina. Algunos códigos de leyes reflejan que el rey era usurpador, y que intenta justificar el origen de su poder.

 

El templo continuará siendo una institución fundamental a pesar de estar sometido. Sobre todo a nivel económico, que será propietario de territorios y de aldeas (con siervos que trabajan por el templo). Será el organismo encargado de mantener vivo el comercio, y a nivel de manufactura, de artesanía, tendrá un grupo subordinado. Mantendrá, pues, una cierta resistencia. Finalmente, el estado laico conseguirá controlarlo, pero a pesar de ello, será utilizado como célula básica para aportar recursos.
Hacia el 2350, Urukagina, gobernante de la ciudad estado de Lagash, hará que solamente una cuarta parte de las tierras del templo sean utilizadas para sus necesidades. Por otro lado, las otras partes van a pasar a ser controladas por el soberano.
El definitivo divorcio entre lo profano y lo sagrado, también será visible. El templo que en sus orígenes había estado integrado en el urbanismo de la ciudad, será rodeado de murallas que separarán físicamente todos los elementos profanos de los sagrados. El caso más evidente es el templo de Tutub (región del Diyala, afluente del río Tigris).

Piezas epigráficas

  • Lista real sumeria. Se trata de un inventario, una nómina de las diferentes dinastías que impusieron su soberanía. Se conservan diversas copias. La más conocida data de 2100. Se habría encontrado en Nippur, donde se sitúa el templo del dios Enlil3. Es difícil de leer y la información no es del todo fiable. Se nos presenta una realeza embestida en lo que hace a su soberanía por los dioses. Según el documento, Eridu se nos presenta como la ciudad más antigua según la tradición sumeria. Allí, por primera vez, se instauraría la sede del monarca. La sede, pero, cambiará en varias ocasiones. Bad-tibira, Larak, Sippar y finalmente Shurupak. Estas cinco serían las ciudades más antiguas del mundo según la mitología sumeria. Con estos cambios, podemos ver reflejado que se trataría de un período conflictivo, donde las hegemonías varían. Sin embargo, se nos presenta una realeza universal que es capaz de dominar toda la hegemonía. Se trata de una visión totalmente idealizada, lo que nos lleva a corroborar una vez más la poca fiabilidad. El punto de inflexión entre estas dinastías mitológicas y las dinastías históricas, será el Amaru. Se trata de un diluvio universal, y aunque se haya generado interés en localizar en qué momento ha ocurrido, los estratos geológicos no pueden confirmar la presencia de una inundación que pudiese marcar un antes y un después en la sociedad mesopotámica.4 No obstante, podríamos datarla entre el 2900 y el 2300, siempre teniendo en cuenta que el Amaru haya existido. Tras el Amaru, la lista real nos dice que la humanidad sobrevive en la figura del rey de Shurupak, Ziusudra. A pesar de no tener datos fiables sobre esta etapa, sí que los tenemos del período posterior al diluvio universal. A partir de entonces, encontramos que la humanidad tiene su sede en la ciudad de Kish, bajo el mando Enmebaragesi. Será el primer rey de la dinastía de Kish, y de hecho, tenemos dos documentos que certifican su vida en la ciudad de Tutub. Estamos ante el primer rey de la historia documentado; datan en el 2700
  • Conjunto de epígrafes encontrados en Lagash. Se tratan de documentos de primera mano que nos estarían informando de los conflictos del momento. Hay tres inscripciones que nos hablan de las relaciones diplomáticas entre las ciudades fronterizas de Lagash y Umma. Nos permiten ver una evolución de las relaciones, con episodios conflictivos. Arbitraje de Mesilim. Mesilim fue un lugal de la ciudad de Kish, descendiente de aquella primera dinastía de Enmebaragesi. Fecha sobre los 2550. Nos informa de que el rey de Kish ha hecho de mediador para que ambas ciudades (Lagash y Umma) firmasen un tratado de paz. Este hecho refleja una fuerte influencia hegemónica de Kish. Por el momento, se trata del primer documento diplomático de la historia. Estela de los buitres. Mide unos dos metros y es un documento de primera magnitud. Nos informa sobre una guerra entre la ciudad de Lagash y Umma, datada hacia el 2450. Es reflejada la victoria de Lagash frente a Umma. Ush, el rey de Umma es expulsado por Eannatum, rey de Lagash. Vemos como un siglo después se ha vuelto a una espiral conflictivo. La hegemonía de Kish no pudo resolver esta vez el conflicto, lo que nos indica que habría perdido poder, habría perdido influencia. Reformas de Enmentena- rey de Lagash. La última de las inscripciones. Data del 2400. Nos informa de una serie de reformas para mejorar la vida de sus conciudadanos. Buscará la paz mediante tratados, volviendo así a una vía diplomática.

Personajes de importancia

La lista real sumeria nos muestra de la existencia de dos grandes personajes.

  • Urukagina: rey de Lagash, que vivió hacia el 2350 (muy al final del período protodinástico). Destaca porque es el artífice de las primeras leyes, del primer código judicial. Será el primero que ante el complejo estado creado, creando un derecho escrito, suponiendo así una limitación de su poder. Entre las características principales de estas primeras leyes, encontramos que se abogará por suprimir los privilegios de los sacerdotes- perjudicando así la casta sacerdotal, y también encontramos a que se dará paso a la centralización. Es un salto cualitativo bastante importante, el rey ya no tendrá unas limitaciones infinitas, sino que hará cumplir su soberanía mediante un código de leyes escrito.
  • Lugalzagesi: rey de Umma. Entre sus hazañas destaca que conseguirá quitar la hegemonía de Lagash. Durante veinticinco años, hacia el 2300, tendrá la hegemonía sobre Mesopotamia. La fase final del protodinástico se conoce como protoimperial. Empiezan a aparecer los primeros vestigios imperiales. Ese afán de hegemonía se transforma en un afán de domino universal. Será posible llegar a controlar todo lo conocido. Todo el territorio de Mesopotamia parecerá ahora conquistable. Será posible controlar no solamente la llanura, sino también todo el territorio hasta el golfo pérsico, con cierta facilidad, y también el territorio que toca al mar mediterráneo, pero con algo más de dificultad. Lugalzagesi será el primer rey con afán de domino universal, y considerará que controlar las colonias de la periferia puede cerrar el círculo y de esa forma ser el amo y señor de toda esa región. No se sabe si llegó a crear un imperio. Lo que realmente está claro, son sus expectativas (gracias a la epigrafía), pero su plan se verá truncado por un nuevo poder semita, representado por el rey de Akkad, Sargón que derrotará a Lugalzagesi y fundará el primer imperio.

El Imperio de Akkad

El primer imperio de la historia estará formado por muchas tribus semitas, provenientes de la península arábiga, que formarán un grupo homogéneo y serán conocidos como los acadios. La Mesopotamia central tendrá un predominio acadio y el sur, un predominio sumerio. Por razones geográficas tenderán a imponerse, por dos motivos: el primero, porque habrán más suministros de agua y como ya vimos, el centro de gravedad será el centro, y el segundo, porque desde el 4000 se estaba produciendo una constante filtración de elementos semitas, incluso dentro de la cultura sumeria. Por tanto, con el ascenso de Sargón se despejará el camino a nuevas tendencias en la concepción de la realeza (Rey-héroe), en los horizontes de acción política (extendiéndose del mar inferior al mar superior), y en la consolidación del elemento semita.
El imperio de Sargón está poco documentado, sólo una pequeña parte de las inscripciones reales de Sargón y sus sucesores ha llegado hasta nosotros en su versión original. De hecho, el primer hándicap que encontramos es que no se ha encontrado la capital de Akkad. No se ha revisado el archivo de la ciudad. Conocemos de la presencia del imperio gracias a archivos de las ciudades periféricas, a través de copias paleobabilonias (de Nippur y Ur).

Características del Imperio

El imperio de Akkad conseguirá instaurar su sistema político por toda la zona meridional y central. No obstante, las dinastías locales van a continuar gobernando en cada región e incluso tendrán una influencia muy grande en las ciudades periféricas. La ciudad de Susa, de Elam, la de Mari Lebla, en Siria, y la ciudad de Assur, de la Mesopotamia septentrional son claros ejemplos. El control de Akkad será bastante etéreo. A parte de las anisas, del afán de controlar una gran región, el imperio se crea sobre todo por un interés comercial. Se creará por tener un control más exhaustivo, buscando controlar incluso la fuente que da lugar a ese comercio en algunas zonas. Las zonas periféricas son un gran ejemplo de ese afán por controlar las zonas comerciales. Se trata, por tanto, de un imperio con una estructura más etérea de los que estamos acostumbrados a ver.
Sargón adoptará los ritos, tradiciones, e incluso titulaciones sumerias. Las respetará tanto que lo primero que hará será ir a rendir culto a Ennippur, a Enlil y así justificar su poder. Se hará llamar, Rey de Akkad, de Kish y del país en general. Akkad será creada por el mismo Sargón, instaurándose allí la capital, y Kish destacará porque será allí donde empezó ese sueño imperial. Por tanto, está bien remarcar que Sargón concibe su imperio como la suma de todo los poderes locales que ha conseguido influenciar.
Se trabajará en el sincretismo religioso, intentando fusionar creencias acadias y sumerias.

El soberano imperial

El estado será fuertemente centralizado y focalizado en la figura del rey. El soberano será un referente absoluto, además va a ser el principal nexo de unión de todas las ciudades y estados del imperio.
Con la figura del rey acadio empezará a surgir el Rey-Héroe. Será una nueva tendencia en la concepción de la realeza. Antes el soberano era un títere de dios. Ahora, se necesita esa figura. Sus hazañas tienen cierta autonomía y no son gracias únicamente a dios. Empezará el proceso que llevará al soberano a la divinización. Pero no será él quien se divinice, sino su nieto, Naram-Sin, que protagoniza el momento de auge del Imperio de Akkad y en él aparece la idea de rey-héroe en su totalidad, considerándose el rey de las cuatro partes del momento (título honorífico que no se utilizó nunca anteriormente. Se autoproclamará dios de su país.
Todo esto, lo sabemos gracias a la Estela de Naram-Sin, pieza en la que vemos al rey en una expedición hacia los montes Zagros. Allí se refleja que el rey tiene elementos típicos e identificadores de las divinidades y es más grande que el resto.
Naram-Sin desarrollará una tradición negativa hacia su persona. A pesar de vivir en la época acadia más importante, a su muerte provocará la crisis y la caída del estado. La causa será justificada, según la casta sacerdotal, por la soberbia de Naram-Sin.

La sociedad acadia

Veremos también un proceso de proliferación de soberanos y nobles. La conquista de Sumer dará potestad a los reyes de hacerse con tierras y crear grandes dominios terrenales. Esa creación de grandes dominios comportará un proceso de colonización acadia del sur de la llanura. A nivel social, tenemos información mayoritariamente de la élite, y pocos documentos hablan del resto de sociedad.

  • La élite: formada por gestores, burócratas, y altos militares que se beneficiarán de las donaciones de la tierra. Además, la casta sacerdotal seguirá teniendo una fuerte influencia y poder, y también el soberano y su familia. Básicamente: soberano, militares, sacerdotes y funcionarios (siempre tuvieron más poder que los productores, son menos, y muchos con un gran reconocimiento).
  • El resto de la sociedad: formada por pequeños agricultores, semi-libres, artesanos y comerciales. Los semi-libres son todas aquellas personas que trabajan las tierras reales y nobiliarias que se están creando y que están bajo sometimiento. Por su parte, los comerciales están sometidos a la autoridad del estado, y hablamos de agentes comerciales, de hecho el Imperio Akadio, como hemos visto, tiene un gran interés por el comercio, por la fuente.

Problemas y caída

El principal problema del imperio será su precaria organización. Es incapaz de evitar esas tendencias disgregadoras, y es por ello que se tratará de un imperio efímero, sólo durará 120 años. No será suficiente el nuevo poder real, y tampoco será suficiente la potenciación militar que llevará a cabo Sargón. Este perfeccionamiento consistirá en un mayor número de efectivos. Hay tablillas que hablan de campañas militares de más de 5000 hombres. No entra en muchos detalles pero podemos extraer de las tablillas que empezaron a surgir unidades especializadas, como las de arqueros

  • El primer problema que tendrá que aguantar será la diversidad. El camino hacia la unidad siempre es un camino difícil. Akkad tendrá dificultades a la hora de controlar todas las regiones, de hecho, todas las tradiciones, culturas, e incluso dinastías se mantendrán. El motivo que lleva a mantenerlas es el de evitar crear disturbios y ahorrarse de esta manera el esfuerzo de crear una organización. Pero aún así, esto será contraproducente y habrá muchas revueltas.
  • El segundo problema con el que tendrá que luchar el imperio será la periferia. La dificultad de mantener el control de la periferia. Sargón buscaría potenciar las relaciones diplomáticas, y es por ello que será un control virtual. Naram-Sin dará un paso más e intentará controlar a nivel político esa periferia. Y para ello utilizará el ejército. El control político se hará parcialmente, y al hacerlo, será totalmente contraproducente. Los reyes acadios tenían la obsesión, el objetivo, de llegar hasta la fuente comercial, de controlar la raíz del comercio. Pero el Imperio no es suficientemente maduro, y tras la conquista de la brillante Ebla, el comercio de Siria hacia la Mesopotamia meridional se verá de lleno en una fuerte desestabilización. Se verá incapaz de mantener las redes comerciales creadas por la autoridad de Ebla.
  • El tercer problema será exterior. Varias tribus de las montañas atacarán e invadirán el Imperio. Serán los gutis y los lulubitas. Después de Naram-Sin, que como ya hemos ido viendo, su fin marca el punto de inflexión que derivará en decadencia, estos ataques se potenciarán. Además entrarán en juego los amorritas, de origen semita.

En la lista real sumeria, podemos apreciar como los gutis conseguirán destronar a los soberanos de Akkad, ya que aparecen soberanos de tal tribu. Los gutis son definidos como los dragones de las montañas, o enemigos de los dioses. Serán capaces de suplantar al soberano acadio y su dominio será leve y una vez que se hayan destronado a los antiguos soberanos, empezará una fuerte fragmentación.

Legado y experiencia del Imperio de Akkad

La formación del Imperio comporta que las regiones de Sumer y Akkad fluyan más rápidamente. Habrá una intensificación de contactos. La experiencia imperial potenciará los intercambios culturales, el mestizaje. Se potenciará tanto el mestizaje cultural como el étnico, en cambio, por lo que hace a la organización política, a la identidad como grandes ciudades, no habrá ese mestizaje. A pesar del mestizaje, las tendencias disgregadoras no desaparecerán. La lengua sumeria dejará paso a la lengua acadia en lo que hace a temas de prestigio. Pero antes del 2000 encontraremos otro deseo imperial, se tratará de la III dinastía de UR.

La III dinastía de UR

Antes del año 2000 habrá otro deseo imperial. Hemos visto como los gutis se apoderarán del gobierno acadio, algo que potenciará totalmente la fragmentación del territorio. Progresivamente, en toda la región surgirá la independencia de muchas ciudades, y entre ellas, por la información encontrada, destaca Lagash (2140). Según la documentación estaría gobernada por un ENSI (figura de príncipe) con el nombre de GUDEA. Será un príncipe pacífico que intentará independizar Lagash, pensará únicamente en el bienestar de la ciudad. No le interesa el tema militar, y de hecho, sólo se documenta una sola campaña militar. Gudea intentará restablecer, recuperar el comercio y además llevará a cabo un gran plan de obras públicas. Restaurará templos, santuarios, como el de Ningirsu6, en la localidad de Girsu. Este templo es importante, porque se han encontrado hasta treinta figuras que representan al soberano. Detalle totalmente inédito, tanto en ser obras de arte como en poseer inscripciones. Serán unas inscripciones generalmente religiosas y las figuras aparece el mismo Gudea en una postura de perpetua de oración, y que están realizadas en dionita. Por tanto, Gudea será importante por conseguir la independencia, por liberarse ante el pueblo guti, y por las obras públicas, como las del templo de Ningirsu.
Tirikan será el último rey guti, siendo destronado hacia 2120. Sería Utu-Hegal, soberano de Uruk, quien lo destronaría, convirtiéndose en el soberano con más poder de la época. Uruk volverá a retomar las riendas de la hegemonía. Se dará el título de rey de las cuatro partes del mundo, reflejando ese afán de control universal, pero perderá el poder de manera interna. En la ciudad de Ur, uno de sus gobernantes, Ur-Namu se sublevará.

Ur-Namu y los rasgos imperiales

Ur-Namu será el fundador de la III Dinastía de Ur (sede del dios lunar Nannar), destronando a Utu-Hegal. Nannar pasaría a ser el dios principal del estado imperial que se estaba creando. Además, cabe destacar que evitará el título de rey de las cuatro partes del mundo, y tomará el más humilde título de Rey de Sumer y Akkad. Habrá un cambio de concepción entre el Imperio de Akkad y la III Dinastía de UR. El primero, se caracterizó por concebir el poder como la suma de los poderes locales. La nueva experiencia imperial se caracterizará por poseer la concepción de poder de manera regional, perfeccionando así el control imperial. Empezará con Ur-Namu una reorganización tanto a nivel político como colonial, intentando gestionar toda esa zona.

  • Lo primero que hará el nuevo soberano imperial será trabajar en el nivel burocrático. Cada región, ciudad, será gobernada por un ENSI, pero ya no concebido como un rey bajo una dinastía, ahora se tratará de un funcionario. Las provincias estarán bajo la burocracia del ensi.
  • Esta época se caracteriza por un fuerte boom documental, pero no se nos habla de las guerras pero las hubo, básicamente porque el cambio efectuado es brutal y difícil de asimilar para las fuerzas disgregadoras. La documentación nos habla de los logros del sistema imperial. El motivo es porque habrá un cambio en la imagen del soberano. El líder imperial querrá destacar como devoto de los dioses, como reformador, como hombre culto. Ur-Namu inaugurará la figura del rey-reformador. Se distanciará de la figura divina del soberano acadio.
  • En tercer lugar, Ur-Namu trabajará por la recuperación del comercio. Esto se hará mediante el estado, consolidándose la figura del Dam-Gar, que serán los nuevos funcionaros ocupados en las tareas comerciales. Habrá un fuerte control del estado sobre esas nuevas figuras.
  • En cuarto lugar, el soberano imperial hará un gran plan de obra pública, reconstruyendo ciudades, templos, santuarios, destacando la reconstrucción del templo de Enlil en Nippur. Además se rodeará de una potente muralla toda la ciudad de Ur. Ur-Namu construirá el primer Zigurat.
  • En último lugar, se inaugurará un plan hidrológico nacional, potenciando un control exhaustivo del recurso. Ur-Namu ideará un plan de irrigación pensado en plan global y no fragmentario. Se pasará de un sistema de agua comarcal a uno de regional, a uno de carácter unitario.

En lo que hace al plan jurídico, se querrá llegar a cohesionar las distintas ciudades, estableciendo leyes comunes. Será el segundo código de leyes de la historia, siendo el primero el ya mencionado de Urukagina. Este nuevo código no se limitará a recopilar, sino que creará. Buscará solucionar desequilibrios. Estamos, por tanto, ante un código más evolucionado. Con todo ello, se potenciará la imagen del soberano que se intenta buscar: la del rey-reformador, culto.
Como ya hemos visto, los reyes de la III dinastía de Ur se caracterizarán por su lado pacifista, y querrán potenciar la imagen del rey constructor, culto, ocultando las campañas militares. Shulgi (sucesor de Ur-Namu) quiere hacer ostensible su hegemonía por todo el territorio. Se va a hacer divinizar y se apoderará del título de “rey de las cuatro partes del mundo”. Ya no será un rey-héroe, será un rey-divinizado, un rey reformador. Baja a la tierra al nacer, y por tanto, no se tiene que justificar. Alardeará de su hegemonía y también del aspecto del rey culto. Toda esta imagen del soberano será desarrollada gracias a la cultura de los escribas. Los escribas serán administrados por el rey, y se dedican sobre todo a la gestión unitaria del imperio. Unificarán las normas. Se crearán dos tipos de documentos/textos en el reinado de Shulgi.

  • Escritos orientados a transmitir conocimientos del saber escriba. Manuales del Escriba. Y serán utilizados en la escuela, en los Edubba (casa de las tablillas). Los Lummia son los instructores. A estas Edubba sólo irá la élite social, y los futuros escribas.
  • Textos literarios. Textos que dan alarde del saber escriba. Permiten acercarnos al mundo en el que vivían.

Será en el reinado de Shulgi que surgirá también el himno real. Antes sólo había un himno dedicado a la deidad. Ahora aparecerá este himno dedicado al soberano. No es de extrañar, ya que se volvió a la figura del rey-dios. Dentro de los documentos religiosos proliferarán los de temática endogámica y los que explican el origen divino del rey. La mayor parte de ellos están escritos en diálogo, reflejando una sociedad inquieta.
Con Shulgi, además, se vivirá el momento de auge imperial. Se continuará el trabajo inacabado de su padre. En un primer momento destacará en una política pacífica, y trabajará a nivel diplomático. En un segundo momento, pero, se buscará fomentar el ámbito militar. Se han documentados hasta quince campañas militares contra el norte, contra la región de Asiria. Querrá recuperar la imagen del soberano hegemónico e incluso se querrá seguir los pasos de Naram-Sin en lo que se refiere al afán comercial, al interés de gestionar la fuente comercial. Shulgi creará un gobierno estable en Asiria, en la ciudad de Assur, sometida al poder político directo.

Durante la III dinastía de Ur habrá una ruptura en el patrón de asentamiento. Habrá un paso de las aldeas a las ciudades. Se acentuará la población en los núcleos urbanos. Las causas que llevan a ello son:

  • Estado de los campos de cultivo. La época del final del imperio de Akkad y los gobiernos gutis fomentaron un período de crisis, generando inseguridad.
  • Muchos campesinos han ido perdiendo las tierras por deudas.

Este cambio conllevará a que las regiones controladas por los campesinos irán desapareciendo, y los dominios reales proliferarán. La condición de vida empeorará pero habrá un aumento demográfico. Ur podría albergar entre 200 y 360 mil habitantes.
Surgirá una lógica, un esfuerzo hacia la gestión, hacia la unificación. Se intentará llegar al máximo nivel de control, buscando optimizar el drenaje de recursos. La III dinastía desmontará el organigrama de las ciudades estado. Habrá un exhaustivo control fiscal. Todas estas medidas tendrá un objetivo común: un sistema sin fisuras y más complejo, derivándose además un fuerte auge económico. El sistema calculará por debajo de las previsiones reales. Los artesanos y campesinos tendrán un margen reducido de recursos sobrantes (muy exigente), no obstante, con los funcionarios comerciales, con los Dam-Gar el sistema será más generoso. Esto llevará al Dam-Gar a poder crear una actividad priviada, potenciando una dinámica de enriquecimiento que permitirá entrar en un doble juego. Surgirá una incipiente clase media y veremos como el Dam-Gar pasará al Tamkarum.

La decaída de la III Dinastía de Ur

El reino comenzará a sufrir los ataques de los lulubitas pero sobre todo de los amorritas. El pueblo semita de los amorritas será una amenaza muy grave y se ordenará crear un muro al norte para evitar las campañas invasoras. Las fuentes nombran al muro como el muro del país o de los martu.
Pero independientemente de los ataques exteriores, el interior estaba seriamente dañado. Se entró en un proceso totalmente disgregador, de independencia sucesiva.
Vamos a analizar más a fondo todas las causas que llevaron a la caída de la III Dinastía de UR.

  • Nivel externo: ataques de los amorritas, lulubitas y elamitas (primeramente sumisos pero que se independizarán). Este será el fracaso de Shulgi, la política exterior.
  • Nivel interno: problemas de gestión, intensificación de la corrupción de los funcionarios ensi, y el intento desfragmentador, esa tendencia disgregadora.
  • Elementos naturales: hacia 2000 habrá una crisis medioambiental, de sequía e inundaciones.

La mezcla de corrupción y de problemas medioambientales llevarán a que el Imperio no pueda hacer frente a la creciente amenaza exterior.
En el año 2015 habrá una avalancha masiva de las tribus amorritas. Invadirán la región septentrional, y la Mesopotamia central. El rey de Ur, Ibi-Sim envía un popular comandante al norte, hacia la ciudad de Isin, con un ejército para parar las invasiones. El comandante, Ishbi-Erra aprovecha la situación para intentar conseguir el poder. Después de este golpe de estado, se creará el reino de Isin (con cierta hegemonía), que competirá con el reino de Ur. Este último sucumbirá hacia el año 2000 al ser atacado por los elamitas. Conseguirán un botín extraordinario y se llevarán a Ibi-Sim como trofeo de guerra.
La III dinastía de Ur habrá conseguido que el sur vuelva a conseguir el papel protagonista y se llevará a cabo el renacimiento sumerio (a pesar de que el acadio tenga el futuro). Además se creará la primera estructura estatal centralizada pero no aguantará las fuerzas disgregadores, el renacimiento además estará fuera de la realidad.

Egipto en el III milenio a.C. Eclosión del Estado

Terminología

El término de Egipto viene dado por los griegos macedonios (a partir de Alejandro Magno), que lo llamaron Aegyptos, con una clara referencia a la mitología griega. Los egipcios lo llamaban Kempt (tierra negra). Hace referencia a la tierra oscura y fértil que aparece tras la inundación del rio. Este fenómeno es utilizado como sistema de irrigación rápido y natural. Ellos mismos, se llamaban Rometu (habitante de un país no extranjero). Al Nilo (término también griego) lo llamaban Iteru (rio grande). Como podemos apreciar, el pueblo egipcio era bastante pragmático.

Situación geográfica: aislamiento

La misma situación geográfica ya explica, o al menos, da cierta lógica, al encierro, al aislamiento que vive Egipto. Podríamos decir que los egipcios viven exclusivamente a los bordes del Nilo, y el resto es desierto: zonas poco eficientes, potenciando todavía más ese aislamiento. Solamente habrá un pequeño contacto con Mesopotamia, al norte del Sinaí. Precisamente los peligros puntuales que vivirá el pueblo egipcia vendrán por ahí. No será hasta la llegada de los Hicsos (XVIII), cuando el pueblo egipcio vivirá un cambio de óptima importante, empezando a surgir la política exterior (para que el núcleo quede asegurado). Por tanto, hasta ese momento habrá un fuerte aislamiento. El aislamiento facilitará que las tradiciones queden arraigadas más intensamente. Egipto no necesitará dar ese paso cualitativo hacia una política exterior, no tendrá enemigos definidos, y poseerá recursos abundantes. Hay que tener en cuenta, además, que el Egipto del III milenio poseía un clima más húmedo que el actual, lo que lleva a una frecuencia mayor de lluvias, formando una región más fértil y abundante.

Nivel geográfico y cultural

Egipto está dividido en dos claras zonas en el curso inferior del Nilo. Cada una de las zonas mantendrá unas características muy diferentes.

  • Norte: situada en el Bajo Egipto (curos bajo del rio, es decir, el delta del Nilo) extendiéndose desde la costa hasta Memfis. A nivel geográfico las diferencias serán claras. La gente hará trabajos hidráulicos con el objetivo de adaptar la zona a sus necesidades. El delta requerirá de trabajosos de drenaje, de canalización. Estas exigencias darán lugar a una potenciación de la revolución urbana y de las zonas fértiles. A nivel étnico-cultural (a pesar de que ambos provienen de los libios- sustrato egipcio original) habrá diferencias, y en el norte vemos grandes influencias orientales y semitas, creando un tipo étnico egipcio distinto.
  • Sur: situada en el Alto Egipto (el resto) extendiéndose sobre todo en la zona del valle del Nilo. Las condiciones geográficas sureñas serán mucho más benignas. Habrá pocos centros hidráulicos (únicamente para controlar el excedente hidráulico). Los sureños tendrán influencias negroides.

Por tanto, además de influencias culturales distintas, vemos una idiosincrasia diferente. De hecho, se lla-maba el país de las dos tierras. Como dato curioso, comentar que la diferencia de dirección del rio Nilo hará que los egipcios tengan una concepción “inversa”. De hecho, Tutrosis I, el primer rey conquistador, definirá al Éufrates como el río que fluye al revés.

Período protohistórico

El período protohistórico de Egipto se hace llamar el período pretinita. Éste, a su vez, se divide en los subperíodos Nagada I, II y III. Equivaldría por lo que hace a Mesopotamia, a El-Obed, Uruk y Uruk tardío. Egipto experimentará de manera independiente los cambios hacia el estado, aunque de una manera bastante paralela. Los trabajos hidráulicos serán un elemento fundamental para este cambio, que traerá consigo la cohesión, la colaboración. Un elemento distinto al de Mesopotamia, será la guerra. Una guerra permanente entre norte y sur, que traerá consigo la necesidad de movilizarse, de colaborar. Traerá consigo los elementos necesarios para formar un estado.

En Nagada III (3200-3000) será el momento en que se cristalizará el estado, la escritura. Encontramos el establecimiento de dos bloques antagónicos, el norte y el sur.

  • Norte: sometido a la autoridad de la protociudad de Buto. A ésta se le reconoce cierta supremacía. Su simbología será una cobra y la corona roja. A pesar de poseer cierta hegemonía, el norte se caracteriza por ser un conglomerado de diferentes ciudades, es decir, vemos una fuerte fragmentación.
  • Sur: sometido a la autoridad de Hieracómpolis, que introducirá la simbología de la corona blanca y el buitre. Los sureños vivirán un fenómeno diferente, y se intentará ir hacia un estado centralizado, con un afán de hacerse con la zona norte. Los motivos que llevaron a este fenómeno se conocen. Fueron necesarios trabajos de gestión de una importante mina de oro. Este esfuerzo adicional había dado lugar a unas ansias centralizadoras, a unas ansias de abundancia, que dará lugar a una iniciativa unificadora.

La unificación

Existe documentación que refleja la unificación y las ansias centralizadoras.

  • Maza del rey escorpión (Oxford). Se trata del documento más antiguo y que parece describir el proceso de unificación. Se desconoce el rey representado. Encontramos labrado un escorpión. Vemos al rey del Alto Egipto portando la corona blanca y pasando revista a enemigos vencidos que portan un estandarte diferente. Por tanto, vemos ese reflejo de la unificación, pero también que ha sido necesario vencer a diferentes enemigos (reflejo de la fragmentación).
  • Paleta de Narmer (Museo de Egipto, hacia 3000). Nos muestra al rey de Hieracómpolis con ambas coronas. Es un claro reflejo de que ya se ha conseguido cristalizar esa unificación. Se proclama rey del norte y del sur. Se nos muestran alegorías que hacen referencia a la unión de las dos partes, viendo como el faraón es un nexo entre norte y sur.
  • Existen documentos posteriores, pudiendo destacar a los siguientes autores: Manetón; autor helenístico que escribe una historia de Egipto (divide la Hª en 30 dinastías). Todavía nos es útil dicha división. Además encontraríamos a Heródoto y a Diodoro de Sicilia que nos hablan sobre Egipto. Los tres autores establecen como el primer rey del Egipto unificado a un tal Menes. Se trataría del mismo individuo que Narmer, estaríamos ante una confusión terminológica.

Período Tinita

El período Tinita es el primer período histórico, y por tanto, tenemos documentación escrita. Será en este período cuando se consolidará el estado unificado. Manetón fija aquí la I y II dinastías, y la capital es la ciudad de Thimis (zona central de Egipto), pero no se ha encontrado y en consecuencia no se ha podido encontrar demasiada documentación. Los documentos existentes se limitan al ámbito religioso, encontrados sobre todo en los mausoleos. Los mausoleos se hacen llamar Mastabas (término árabe que significa literalmente “forma de asiento”, y será una característica importante de este período.
Normalmente, se construían dos mastabas, una que sería la tumba del faraón y otra que era un cenotafio. Existen dos teorías al respecto. Una explica las dos tumbas basándose sobre todo en el saqueo. El cenotafio permite engañar a esos vándalos. La segunda se acacha más bien a una reivindicación del control político. De hecho, una mastaba se encontraba en el norte (Saqqara) y otra en el sur (Abydos), lo que podría ser símbolo de esa unificación entre norte y sur.
En esta época ya se empiezan a desarrollar técnicas químicas de momificación para conservar los cadáveres.
El estado tinita será unificado, centralizado, y bajo el poder de la figura del faraón el cual ostentaba todos los poderes y estaba asesorado por un visir. El organigrama estatal era similar a Mesopotamia, y la evolución era independiente pero paralela. El faraón era el representante en la tierra, era el servidor de Horus (dios halcón y vinculado a la figura del faraón). Era un soberano sometido a la palabra de la deidad pero su palabra era incuestionable.
El elemento base a nivel territorial fue la creación de las Nomos (provincias) dirigidas por funcionaros (Nomarchs, nomarcas) los cuales son escogidos por el faraón.

El Reino Antiguo (2700-2200) y el I período intermedio (2200-2040)

El reino antiguo es un periodo caracterizado por la estabilidad. Equivaldrá a las dinastías III y IV según Manetón. Será un momento de esplendor para el pueblo egipcio, a pesar de haber pocos cambios a nivel político. El reino antiguo también es conocido como Imperio Antiguo dando especial énfasis a su florecimiento pero a pesar de ello, no podemos hablar de imperio porque no hay política exterior.
La capital pasará de Thimis a Menfis (cerca del actual El Cairo). Es un período del que tenemos muy poca información, y damos más importancia a la arqueología. La mayoría, una vez más, es documenta-ción de ámbito religioso.
Habrá un cambio en la concepción de la figuro del faraón. Ahora será un rey-dios, considerándose hijo de la misma deidad (se aplica el término mucho antes que Naram-Sin que lo hará hacia el 2200). La deidad principal cambiará, y pasará de ser Horus a Ra. Por tanto, el faraón se autodenominará hijo de Ra. El motivo del cambio es por razones políticas. Ra simboliza el Sol, emblema de la unión, es el dios que necesita ese Egipto centralizado y unificado. El Reino antiguo marcará el momento de cristalización de esta unificación. El faraón consolidará su posición.
El elemento que nos hace ver ese florecimiento es la arqueología. Y de ahí podemos observar la evolución que sufrirá la mastaba hacia las pirámides que se empezarán a construir bajo la III dinastía de reyes. La IV dinastía culminará con la construcción de pirámides marcando el momento el primer gran momento de florecimiento.
La primera pirámide es la escalonada de Saqqara. Fue iniciada por Zoser y su origen era el de una gran mastaba. Se concebirán distintas mastabas en un intento de aproximación a lo que serán las pirámides. Destacará por el uso de la piedra (de hecho, recordemos que en Egipto existían muchas canteras) y será construida por el visir IMHOTEP, gran arquitecto y un personaje excepcional que incluso recibirá culto divino.12 SNEFRU construirá tres pirámides más, una en Meidum y las otras dos en Dashu. Será un faraón que destacará también a nivel político gracias a sus éxitos militares. Estas tres pirámides, constituirán importantes mejoras en las técnicas arquitectónicas de la pirámide.
La primera pirámide de Snefru será la construida en Meidum y nacerá como una pirámide escalonada. Intentará con tierra rellenar la pirámide, creando una imagen exterior muy parecida a las actuales. Pero por si algo se caracterizarán las tres pirámides de Snefru es por la experimentación, y en este caso, por el fracaso. Actualmente sólo queda la torre central (aquella tierra que sirvió de relleno).
La segunda pirámide se construirá en Dashur y recibe el nombre de la pirámide encorvada. De nuevo, no conseguirá sus objetivos. La pirámide se concebirá como una misma desde el principio, pero el ángulo escogido resultaría incorrecto y por problemas de sostenimiento, se cambiará el ángulo.
En el tercer intento, Snefru aprenderá de sus errores. Escogerá el ángulo utilizado para terminar la anterior, y de ahí surgirá la pirámide roja que supondrá un éxito constructivo. Este tercer intento se caracterizará por ser poco esbelto; rasgos del ángulo utilizado. Será, pues, una pirámide poco alta (60 m) pero con una base grande.
A Snefru le sucederá Keops. Será él quien construirá la pirámide más grande localizada en Giza. Tendrá 146 m. de altura y representará el momento de auge, el de máximo esplendor. Keops, no obstante, trascenderá con una fuerte connotación negativa, ya que contribuirá a fomentar la figura todopoderosa del faraón desplazando a nobles y sacerdotes. Estos últimos cuando Keops muera, crearán una leyenda negra a su alrededor que será recogido por Herodoto el cual se verá maravillado y horrorizado.
Tras Keops, gobernará Kefren. Se construirá otra pirámide, esta vez más esbelta y dará un efecto óptico que dará la sensación de ser más alta. Con Kefren empezará una lenta decadencia que será palpable en la V dinastía. Será en esta dinastía cuando veamos una clara reducción de las pirámides (tanto en número como en materiales) que reflejará la reducción del poder faraónico. El faraón perderá su condición de rey dios y volverá a ser un simple servidor. Además, empezará a surgir la corrupción de los nomarcas (o más que surgir, se hará más palpable). Los nomarcas adquirirán poder suficiente como para poder independizarse del faraón (haciendo, entre otras muchas, heredero su cargo).
En la V dinastía no todo será negativo, y de hecho es un período donde encontramos más documentación (sobre todo de ámbito religioso), y de ésta época son también los textos en las pirámides. Destaca la piedra de Palermo que hará un balance de los gobiernos anteriores al período antiguo. La escritura complementará de manera importante a la arquitectura.
La crisis culminará con la VI dinastía. Los nomarcas pondrán punto y final al estado egipcio y comenzará un período de fragmentación que abrirá paso al I período intermedio (2200-2040). El período se caracterizará por la anarquía, la ya comentada fragmentación política, la lucha entre nomarcas, la primera filtración de pueblos de estirpe asiática y en consecuencia por la primera invasión del delta.

Fuentes como Maratón tildarán el período como una “época para olvidar”. Y es que además de la crisis, es un período oscuro donde no encontraremos apenas documentación. Comprende las dinastías VII, VIII, IX y X. Finalmente, será el nomarca de Tebas, ANTEF, quien conseguirá imponerse a los distintos reyezuelos. Comenzará un período de reunificación que su hijo, MENTUHOTEP, culminará, inaugurando así el Reino Medio (2040-1720).