La desaparición del mar de Aral

 

En 1960, la Unión Soviética decidió desviar parte del agua de los dos grandes ríos de Asia Central, el Amu Daria en el sur y el Sir Daria en el noreste, para poder desarrollar cultivos de regadío en el desierto de Asia Central.
De esta manera, el Asia Central soviética comenzó a producir arroz, melones, cereales y, muy en especial, algodón. La Unión Soviética pretendía convertirse en uno de los principales productores mundiales de algodón, y lo consiguió; en la actualidad, Uzbekistán es uno de los mayores productores exportadores de algodón en el mundo.
Los canales de irrigación comenzaron a construirse a gran escala en los años 1930. La calidad de la construcción de muchos de estos canales era ínfima, lo cual dejaba que parte del agua se filtrara o se evaporara. En el caso del canal de Kara Kum, el mayor de Asia Central, se desaprovechaba probablemente hasta un 70% del agua. Aún hoy sólo el 12% de la longitud total de canales de irrigación de Uzbekistán está impermeabilizado.7
Antes de 1960, se estima que ya se desviaban a la tierra entre 20 y 70 kilómetros cúbicos de agua. Así, la mayor parte del suministro de agua del mar de Aral se había desviado y en la década de los 60, el mar comenzó a menguar…

Nicaragua: La segunda oportunidad

Coger las riendas de uno de los países más pobres de América no es una tarea fácil para nadie, ni siquiera para Daniel Ortega, un hombre que ya gobernó el país durante un difícil período: los años 80. Una década que comenzó con la derrota de la dictadura de los Somoza y siguió con una guerra financiada por uno de los países más ricos del planeta, Estados Unidos. Hoy Nicaragua es un país democrático y terriblemente pobre. Una pobreza que alcanza -como poco- al 80 % de su población, que sobrevive con menos de dos dólares al día.