El mundo romano tuvo una gran capacidad de asimilación con respecto a las religiones, pero éstas fueron más distantes que lo fueron para, por ejemplo, los griegos. Además, la población se identificará con el culto político al emperador. En Roma, el culto político convivía con otras formas de culto: privado, para dioses familiares (llamados manes) o religiones mistéricas (desde s. I). También hay existencia de cultos antiguos, como los augurios, que provienen de la cultura etrusca. Además, los romanos pusieron gran énfasis en el culto a la muerte. Al muerto se le hacía una stellae (un monumento particular), el cual solía tener un retrato del muerto.

Pero los romanos no querían cementerios en las ciudades, sino que los situaban a las afueras de éstas, como por ejemplo, la vía Apia con respecto a Roma. Se calcula que casi 100 kilómetros de la vía Apia está plagada de monumentos funerarios. Además también coexistirá con el resto los distintos cultos familiares a los lares de la familia, que se encargaban de proteger a la familia.

El culto imperial forma parte de la política imperial. Por tanto, el culto será obligatorio para la población. Estaba asociado a las responsabilidades propias del ciudadano. El emperador era la persona que estaba al frente de dicho culto (ya desde la época de Augusto la figura imperial estaba divinizada. Así, habrá una fusión entre personajes divinos (como Júpiter, Hércules o Helios) y los emperadores.

El tercer tipo de culto está dedicado a las religiones orientales. Desde el s. II habrá una gran difusión del irracionalismo místico. A esto van unidos conceptos como el hermetismo, y también se desarrollarán los oráculos, de ahí la revitalización que sufrieron los oráculos de Delfos o de Mitilene.




Estas religiones intentan dar respuesta al deseo de la inmortalidad humana.

Estos cultos estaban más asentados en Asia Menor, Grecia, África e Italia central.

En esta etapa de los primeros siglos del cristianismo se fue observando un paulatino declive del epicureísmo y del estoicismo. Esto significa que la razón se sustituye poco a poco por la experiencia religiosa.

Las religiones mistéricas propiciaron un cambio en el sentimiento religioso de Roma. Se llaman así porque existía una iniciación del individuo en los secretos de la religión. Se fueron difundiendo en Roma hasta llegar a un lugar de primer nivel, además de que el individuo que se iniciaba en las religiones histéricas, perdía por completo el interés en el resto de religiones para dedicarse por completo al culto, ya que prometían la vida eterna y la salvación personal.

La mayoría proceden de Oriente, sobretodo de Egipto y Persia, y también se observa una influencia en los cultos dionisíacos griegos. No conocemos bien los ritos de estas religiones debido a su naturaleza iniciática, pero todas coinciden en estos puntos:

  • Necesidad para el iniciado del ritual de purificación. Además había una comida ritual hecha colectivamente.
  • Participación en danzas y flagelaciones en las que sólo pueden estar presentes los iniciados.
  • Búsqueda de la unión con el dios pertinente, el cual le llevaba a la muerte para posteriormente volver inmortal

Un individuo podía profesar varias religiones histéricas a la vez.

Las principales religiones aparte de las dionisíacas, son las dedicadas a Isis y Serapis (de origen egipcio). Estos eran cultos que durante los tiempos de la República fueron controvertidos, llegando incluso a ser prohibidos, pero en la época imperial se aceptaron, hasta el punto de que varios emperadores, como Calígula o Domiciano llegaron a practicarlas.

También hay que nombrar las religiones astrales, con contenido cósmico, que tuvieron una gran difusión a partir del s. III. Destaca el culto a Mitra, muy difundido portado el Imperio Romano. De origen iranio, tenía también influencias babilónicas y sirias. Mitra está asociado a la luz, a la pureza y al poder fecundo.

El culto a Mitra penetra con Nerón, y su difusión se debió en gran parte al ejército, ya que Mitra es un dios viril que protege al soldado y le promete el paraíso. El primer emperador interesado en su culto fue Cómodo.

El único culto obligatorio es el imperial, pero siempre fue compatible con otras religiones. En cuanto a la difusión de las religiones según la clase social:

  • Las clases altas no tuvieron una religión permanente, sino que seguían el ejemplo del emperador.
  • Las oligarquías provinciales también eran sensibles a los cultos estatales.
  • El ejército se decantaba por el culto a Mitra y a Hércules, o a genios locales. También había una considerable devoción hacia Fortuna Redux.
  • Las clases bajas seguían bastante la religión política (igual que todos los grupos sociales), pero también practicaban culto a los dioses lares, a Hércules y a Silvanus, el cual se identificaba bastante con el culto a la naturaleza.

A pesar de todo esto, también se mantuvieron los cultos locales. Estos cultos locales en muchos casos se han tomado por la historiografía como forma de resistencia a la dominación romana. No obstante, esto es difícil de demostrar.

El cristianismo aporta nuevos aspectos, como su innegable originalidad con respecto al resto de religiones, la figura de Jesucristo, un personaje histórico, y no legendario, que transmitió un mensaje. Por ello los cristianos le llamaron Mesías, retomando el mensaje del salvador, propio de la religión judía.

Cuando el cristianismo se difundió, en Roma se creyó que era una religión histérica, pero lo cierto es que hay algunos aspectos contradictorios, como que tuvieran una comida ritual, y que a la vez Cristo murió y resucitó, demostrando la existencia de una vida en el más allá. A pesar de esto, el cristianismo estuvo influido por el clima donde se envolvió, pudiendo tomar aspectos de las religiones histéricas, pero lo cierto es que en sus inicios el cristianismo fue visto como una versión del judaísmo, con un mensaje diferente.

Tengamos en cuenta que mientras que en el judaísmo Dios es una figura protectora, pero siempre desde un punto de vista severo, incluso temible.

En cambio, el Dios del cristianismo se ve como un dios que ama a su pueblo, a sus hijos.

La comparación del cristianismo y el mitraísmo demuestra que ambas religiones son diferentes:

  • Cristo sí es un personaje histórico. Mitra, en cambio, es un personaje legendario.
  • El trasfondo de Cristo fue judío, manteniendo la esperanza de redención.
  • El mitraísmo ofrece la salvación individual mediante la iniciación religiosa.
  • El mensaje cristiano tiene un fuerte contenido moral, no así con el mitraísmo.
  • Lo más original del cristianismo es que Dios padre ama a su pueblo.

Esto es el porqué de la rapidez de la difusión cristiana.

La difusión cristiana durante sus primeros tiempos fue entre los judíos. Será San Pablo quien corte con esto al ofrecer el cristianismo a los gentiles (los no judíos).

La difusión del cristianismo empezó, según la leyenda, el día de Pentecostés. Se cree que varios apóstoles estaban reunidos, y de repente se les apareció el Espíritu Santo, razón por la cual empezaron a difundir el cristianismo. Así, en el primer día conseguirían 3000 conversiones.

Difusión fuera del Imperio Romano

Inicialmente el cristianismo se difundió por el Imperio Romano, excelente vehículo para la propagación de la fe por la enorme permisividad que existía. Pero en el s. IV la fe propasó las fronteras imperiales.

Recordemos la paulatina imposición del cristianismo en el Imperio: en el 313 Constantino decretó el Edicto de Milán, el cual permitía el cristianismo. Finalmente, en el 381 sería Teodosio quien convocara el Concilio de Constantinopla, por el cual el cristianismo se convertiría en la religión oficial del Imperio.

No obstante, esto no implica la desaparición del paganismo (recordemos a Zósimo, el historiador griego de finales del s. V que era pagano).

La difusión del cristianismo en el mundo extrarromano empezó en la primera mitad del s. IV en el Imperio sasánida. Tanto fue así que en los años 339-340 se efectuarían persecuciones a los cristianos de Persia, a consecuencia de que era la religión del Imperio Romano, y que como tal perjudicaría la adhesión al culto zoroástrico.

Así, el cristianismo se asentaría sobretodo en la región de la Alta Mesopotamia. En el s. IV será cuando haya noticias del obispo Marûta, el cual tuvo que reconstruir la Iglesia en Persia. Para esto se sirvió de la colaboración con el shah Yederbed I, que buscaba frenar la influencia del mazdekismo.

En el 409 se celebró el Concilio de Seleucia, en el que se validaron las disposiciones del Conciliio de Nicea (325). Esto significaba que la Iglesia de Marûta se vincularía a la Iglesia de Roma, y no a la de Constantinopla, evitando así problemas de origen político. Además, se organizó la Iglesia en torno a la sede de Seleucia-Ctesifonte, desde la que se enviarían misiones a las regiones de Khorasán, de Bahrein, e incluso se cree que tiene relación con la llegada del cristianismo a China. En esta sede serñá donde más tarde los nestorianos se establecerían.

En Armenia el cristianismo llegó en el s. IV a través del predicador San Gregorio el Iluminador. Este consiguió la conversión del rey Tirídates, y con él de toda la aristocracia. En este país el cristianismo está fuertemente relacionado con el nacimiento de una identidad protonacional, gracias en gran parte al obispo Meshrop, el cual creó el alfabeto armenio y tradujo la Biblia a este alfabeto. Por tanto, Armenia permanecería con una identidad distinta de Persia o de Bizancio.

Este modelo influirá en el cristianismo del Cáucaso, siguiendo también modelos protonacionales. El caso de Albania del Cáucaso (actual Azerbaiyán) se produjo la evangelización a través del alfabeto de Meshrop.

También en Iberia del Cáucaso (actual Georgia) hubo disputas entre Bizancio y Persia, convirtiéndose por la acción de Santanino, una esclava de origen romano con cualidades curativas de índole milagroso. Terminó convirtiendo al rey de este país alrededor del año 330. En este último país también se crearía un alfabeto propio, el Khutsuri.

La difusión por los países árabes, principalmente en las tribus gaznadas y lahmidas. No obstante, en ningún caso fueron conversiones significativas ni hubo proselitismo para favorecer la difusión.

En 350 el emperador Constancio envió una misión de evangelización a los inmiaritas, en la actual Yemen, sin resultados prácticos. En donde sí se consiguieron conversiones fue en Etiopía, a través de Frumencio y Edesio, ambos de Tiro. Estos fueron capturados en Somalia, y vendidos como esclavos al rey de Axoun. Poco a poco, fueron escalando posiciones hasta llegar a ser unos esclavos privilegiados, y será en este momento cuando inicien la evangelización del cristianismo, creando una Iglesia tutelada por Alejandría. Lo peculiar de este caso es la existencia de la lengua ge´ez, asociada a los etíopes y cuya escritura está tomada del territorio sur-arábigo. A finales del s. IV se volvió al paganismo, pero el cristianismo pervivió gracias a la lengua ge´ez.

Iglesia cristiana en Oriente: organización y gobierno

En el s. IV, la Iglesia consolidó su posición, como se ve en el hecho de que haya emperadores cristianos, que el número de cristianos crezca sin parar, y la implantación de la relación que favorece la difusión de la fe en los órganos de gobierno.

Además se inicia una etapa de influencia mutua entre el cristianismo, los condicionamientos culturales, políticos, etc., del Imperio Romano.

En el cristianismo, el término que define a la comunidad es el de ecclesia. De Jerusalén salieron los fundadores de la Iglesia de Damasco, de Antioquía, de Roma, de Egipto, de Grecia y del norte de África. En estos casos el cristianismo se basó para extenderse en las comunidades judías.

La Iglesia será en esta época una comunidad de ciudadanos y campesinos regidos por un obispo elegido por la comunidad. Se ayudan por los presbíteros (los actuales sacerdotes). En las tareas administrativas, estaban los diáconos, los subdiáconos, los acólitos, los lectores y las diaconisas. Así se demuestra que en los primeros tiempos del cristianismo se procedió a la recuperación social de la mujer, a diferencia del mundo pagano.

La Iglesia adquirió privilegios en el mundo romano, porque Constantino decretó que la Iglesia cristiana podía recibir donaciones por medio del testamento. Así, la Iglesia buscará la protección del Estado romano, lo que deriva e medidas como la mencionada.

Las comunidades cristianas podían constituir, por tanto, patrimonios de dominio cristiano. Además, Roma reconoció el domingo como una fiesta oficial del Imperio También los clérigos quedarían exentos de impuestos y de obligaciones militares. Además, los obispos recibirán privilegios jurisdiccionales en materia tanto religiosa como civil. Así, los fallos de los obispos en los juicios eran inapelables, máxime en materia religiosa, surgiendo de aquí el origen de la jurisdicción especial.

La Iglesia influyó en la legislación romana, que quedó afectada en el tema de la esclavitud, quedando estos considerados como personas, y no como objetos, pero esto era sólo aplicable si eran cristianos. También se permitirá el mantenimiento de la fe aun en el caso de que el amo no sea cristiano. También se respetará la unidad familiar en las familias esclavas cristianas. Esto sólo se conseguirá en los dominios del emperador, no en las propiedades privadas.

En el terreno de la sexualidad, se empezará a valorar la castidad y la virginidad., sobretodo en Siria y en Egipto. El obispo actuaba como la autoridad, y era metropolita en las ciudades pequeñas de su demarcación. Los obispos eran elegidos en un primer momento por el pueblo, y más tarde lo serían por el sínodo metropolitano. Los presbíteros y los diáconos, en cambio, eran elegidos y mantenidos por el obispo.

La estructura de la Iglesia episcopal correspondía a la demarcación de las provincias. Cada obispo era una jerarquía en su demarcación, y las Iglesias metropolitanas se convertirán tras el Concilio de Nicea en Iglesias de tipo misional, quedando el resto plegadas a ellas.

En el s. IV se constituirán cuatro patriarcados, más concretamente en el Concilio de Calcedonia (451), y entre ellas competían por el primado. Son Roma, Antioquia, Alejandría y Jerusalén. A ellas se añadiría Constantinopla tras 330.

Jerusalén es la ciudad peor situada para conseguir el primado, y mantuvo su patriarcado por la tradición que representaba, pero pronto perdería su significado.

Constantinopla será una de las sedes que disputará la primacía con Roma. Para decidir la primacía entraban en juego no sólo aspectos religiosos, sino también aspectos laicos, como el tamaño de la ciudad, su prestigio o su influencia.

Elementos judíos y griegos en el cristianismo primitivo

En principio, este tipo de cuestiones siempre fueron difíciles de abordar debido a la reticencia de la Iglesia.

Pero se ha comprobado de la existencia de influencias helenísticas en el cristianismo que hay que conectar con el judaísmo. Es decir, que muchas influencias helenísticas entraron a través del judaísmo. Esas influencias se documentan a principios del s. III a. C., tras las conquistas de Alejandro Magno. Por estas conquistas, los reducidos grupos aristocráticos judíos adoptarían aspectos de la cultura helenística.

Por esto, el judaísmo y el helenismo ni se oponen ni se excluyen en el s. I. El juda´simo del Antiguo Testamento tendrá influencias helenísticas, sobre el libre albedrío del hombre y la intervención divina, que aparece en el primer plano de interés. Además hay una creencia en la resurrección de los muertos. Los fariseos (los observadores del cumplimiento de la ley de la Torá) creían en la resurrección, unido a la esperanza del Juicio Final. Esa creencia se desarrolla en los últimos tiempos del helenismo, en donde el judaísmo creía que la muerte les unía en un mundo inferior, el cual se convertiría en el lugar de los condenados.

Desde esta confrontación entre judaísmo y cultura griega, el judaísmo se dejó influir por la filosofía platónica, según la cual el hombre era un compendio del alma y el cuerpo. El concepto de la vida independiente propia del alma deriva del pensamiento griego. Pero estas creencias de que cuando se unieran el cuerpo y el alma fueran directas al Juicio Final vienen de la tradición judía. Así, los judíos asimilaron todo esto, y los fariseos añadieron que el buen judío no necesita de ningún santuario para el desarrollo de su religión, idea de suma importancia tras la diáspora acaecida tras la destrucción del Templo de Jerusalén en el 70 d. C. por el emperador Tito.

Así, los fariseos fueron duramente atacados por Jesucristo por su actitud de doble moral con respecto a la ley que ellos decían defender.

Además estaba la secta de los saduceos, que representan un partido religioso de tiempos de Jesús. Los saduceos desaparecieron tras la destrucción del Templo de Jerusalén, y su imagen es negativa en tanto en cuanto la hemos recibido del Nuevo Testamento y de la literatura rabínica, ambos antisaduceos. Al igual que los sacerdotes del Qumrán, estos se llaman así por Sadoc, y eran apocalípticos radicales. En política, eran colaboracionistas con Roma, si bien eran nacionalistas. Esta mala fama viene como consecuencia de su colaboración con Roma.

Los esenios están relacionados con el culto de Qumrán, siendo también seguidores de las familias de los sacerdotes. Destaca el maestro de justicia, quien vive con sus seguidores manteniendo el celibato en muestra de protesta, ya que creían que el culto estaba desviado, y que el calendario empleado por los judíos era erróneo.

Los más radicales en el judaísmo eran los zelotas, quienes se oponían a Roma, casi en clave terrorista actual.

Así pues, el cristianismo asimila elementos helenísticos a través del judaísmo, y también grecorromanos.

Desde el s. II, los padres de la Iglesia lo que hacen esl a asimilación de la cultura clásica al cristianismo, es decir, una síntesis entre el cristianismo y la cultura clásica, apareciendo vocablos extraídos de la filosofía griega. Por tanto, las aportaciones judías y griegas al cristianismo son evidentes, siendo el cristianismo un producto histórico de su época.

Además, el cristianismo supo adaptarse del judaísmo a tiempo, porque éste arrastraba aspectos que le hacían muy difícil convertirse en una religión universal, quedándose en una religión nacional, sobretodo por determinados ritos que no hicieron sino enfatizarse tras la diáspora para subrayar su identidad.

El salto a religión universal ocurrió por San Pablo, que aporta un argumento clave (no olvidemos que San Pablo era hijo de judía y de romano, y que su educación influyó mucho en esto): “la fe por sí sola puede salvar, y la fe es ofrecida a todos”. Esta es la base universal del cristianismo, y por tanto va implícito en esta idea la obligación misionera del cristiano.

El cristianismo empezó siendo una rama del judaísmo, y comenzó a ser una religión propia tras separarse por completo del judaísmo y cuando empezó a identificarse con la cultura romano clásica, y a otras culturas no judías.

Las misiones de San Pablo fueron por Siria, Asia Menor, Grecia y Roma, y por esas fechas en Egipto y otras partes sólo había judeocristianos. Así, la ruptura con el judaísmo sucedió entre los años 70 y 135.

Así, el cristianismo debe su supervivencia a esta separación, ya que si no lo más probable es que hubiera quedado como una secta del judaísmo. Además, se consiguió abrir a otras fuentes del pensamiento griego, y llegó a ser la religión oficial del Imperio.

La influencia del gnosticismo

El gnosticismo es una forma de pensamiento filosófico-religioso que se extendió por el imperio, pero ya existía desde época helenística, con influencia oriental, y preconiza que más allá del conocimiento de la filosofía, hay experiencias que amplían el conocimiento del hombre y éstas no están relacionadas con la razón.

El gnosticismo se expandió por las clases cultas grecorromanas por todo el Imperio, y cuando llega al ámbito cristiano, el conocimiento que llega está vulgarizado. Les llama la atención la moral asociada al gnosticismo.

También conocieron los cultos histéricos, paganos y el hermetismo.

San Pablo fue el que más aportó del gnosticismo por su formación helenística pagana. Su intención fue la aproximación del cristianismo a la comprensión de la mentalidad romana. Así, aportó la influencia gnóstica en, por ejemplo, la imagen dualista de Dios- poder de los diablos, o de cuerpo-espíritu. Este mensaje, en cambio, es ajeno al pensamiento judío tradicional.

El objetivo del cristianismo es escapar al dominio del mal, y para ello propone la conversión a hombre puramente espiritual por medio de la revelación salvadora de Cristo.

La diferencia entre el gnosticismo y el cristianismo radica en que San Pablo creía que el mal era coyuntural, que era consecuencia de la caída del hombre en el pecado. En cambio, en el gnosticismo era algo estructural, parejo al origen del mundo.

Además, el cristianismo heredó del judaísmo un monoteísmo absoluto, es decir, que el diablo no era divino, a diferencia de otras religiones, en las que sí hay dios o dioses del mal.

Las disputas teológicas y herejías de Oriente

En Oriente las herejías tenían un trasfondo de discusión filosófica, de lo que se deriva la adopción de multitud de vocablos filosóficos que serán necesarios para el debate.

  • Herejías: (hay que decir que hay herejías porque existe una ortodoxia que se contraponga a ello, la cual en el caso del cristianismo fue bastante tardía)
  • Arrianismo: Comenzó en Antioquia, cuando Arrio fue excomulgado (318) con motivo de que éste discrepó de las doctrinas referentes a la naturaleza de Cristo. Para Arrio, en origen el Hijo no existía, dando la explicación de que existían tes personas y un solo dios. El primero en existir fue Dios padre, y la creación del Hijo fue encarnada por el logos que habitaría en el cuerpo humano de Cristo.

Con esta explicación, Cristo se consideraba una divinidad secundaria, y la humanidad de Cristo era sólo física.Esta explicación era perfectamente compatible con la filosofía griega, y fue acogida favorablemente por los gentiles.

Esto contradecía el monoteísmo cristiano, y por tanto no se aceptó. En 325 en el I Concilio de Nicea, al cual fue Constantino, se buscó la finalización de la disidencia entre arrianos y católicos. En Nicea se reconoció a Cristo como un verdadero Dios, y de la misma esencia que Dios. Esto se llama “Homoiusios”, es decir, la unidad entre Padre e Hijo. Pero el Concilio se disolvió dejando abiertos determinados asuntos que traerían consecuencias, como el hecho de que se legislara para toda la Iglesia, y lo acordado fue de obligado cumplimiento en asuntos de credo y de fe. Además, a raíz de la presencia del emperador en Nicea, el emperador pedirá en el futuro su presencia en los distintos concilios.

En el concilio de Nicea se condenó el arrianismo, y el Homoiusios fue considerado como la doctrina oficial. No obstante, el arrianismo era todavía muy fuerte en Oriente, tanto fue así que algunos emperadores fueron arrianos.

Tras la muerte de Valente, el arrianismo decae por la iniciativa del emperador Teodosio, que se adhirió a la fe nicena tras promulgar el Edicto de 380, el último que trató temas religiosos, siendo estos temas tratados de ahora en adelante en los Concilios.

En el Bajo Imperio Romano se impuso un cesaropapismo que el Imperio Bizantino heredará.

En el Concilio de Constantinopla de 381 se corroboró la decisión del Edicto del año anterior, y se proclamó que Dios era uno, pero en tres personas. Este Concilio dio pie a la independencia de la iglesia griega con respecto a la romana.

El arrianismo se mantuvo por la conversión de los germanos gracias al obispo Ulfilas en el año 343. Por tanto, los visigodos, ostrogodos y los burgundios mantuvieron el arrianismo vivo hasta el s. VI.

Además, también fue importante porque contribuyó a acelerar la disolución de la unidad imperial, amén de que dejó entrever la posterior separación de las iglesias latina y griega por los principios de la fe. Oriente desplegará distintos debates sobre temas religiosos, mientras que en Occidente se preocuparán más por cuestiones éticas y morales, lo que influirá en las herejías occidentales.

Las herejías afectaron a Oriente, y radicalizaron los sentimientos regionales. El s. V arranca de lo determinado en el Concilio de Constantinopla, en donde también se le otorgaba la primacía a Constantinopla. Esto desembocará en reacciones airadas del resto de las sedes, ya que tanto Alejandría como Antioquia, ambas más antiguas y con más tradición en el Imperio de Oriente, fueron a solucionar el problema arriano por su cuenta. Así, en Antioquia surgió el nestorianismo y en Alejandría el monofisismo.

  • Nestorianismo: afirmó que la unión de las naturalezas de Cristo se entienden separándolas reconociendo que prima la naturaleza humana.

Nestorio fue un sacerdote de Antioquia que fue patriarca de Constantinopla. Como consecuencia del nestorianismo se produjo la reacción alejandrina, consistente en que Cirilo, celoso de Constantinopla, consigue mediante el Concilio de Éfeso (431) que se condenen tanto a Nestorio como a su teoría.

El patriarca Cirilo de Alejandría argumentará contra Nestorio, que le lleva a afirmar que predomina la naturaleza divina. Esto lo predicará Eutiques, que exacerbará esta idea hasta la predicación del monoteísmo intransigente. Además en el II Concilio de Éfeso (449) se impondrá la teoría monofisita. Pero esta teoría será contestada por el Papa León V, condenándose por tanto el monofisismo por la insistente petición papal. Marciano convocará el Concilio de Calcedonia (451), en donde se aceptaron las teorías papales, lo que supuso la supresión de las directrices tomadas en el I Concilio de Éfeso.

Este Concilio de Calcedonia permitió al Papado entrar en los debates religiosos de Oriente.

Las decisiones de Calcedonia convirtieron a Constantinopla en el primado de Oriente, equiparándola a Roma. Pero este concilio infligió una derrota al resto de Oriente mal asumida, que derivó en una reafirmación étnica y cultural. Así, la Iglesia egipcia utilizó el copto en vez del griego, o la Iglesia siria, que también abandonó el griego como lengua religiosa y tomó el sirio, emparentado con el antiguo arameo). Todo esto sirvió para reforzar la percepción de Constantinopla como el paradigma del centralismo y de la recaudación de impuestos.

Iglesia- cultura clásica. La herencia cultural de Roma

El cristianismo representa en el mundo antiguo (s. IV- V) un sector activo y que introducirá una renovación en la cultura, pese a lo expuesto por Gibbon en su obra.

Dentro del cristianismo habrá una gran actividad cultural que obliga al reconocimiento que en el s. IV, y sobretodo en la segunda mitad, como la Edad de Oro de los Padres de la Iglesia.

La formación de estos padres de la Iglesia se inserta en la de los romanos cultos.

Estos cristianos conocían la cultura clásica, la cual aceptaban sin críticas. Pero esto no implica que el cristianismo vaya contra la cultura clásica, sino que serán los monjes y los clérigos quienes formarán el debate contra la cultura clásica. Éstos creían que la literatura era inmoral e innecesaria. Pero lo cierto es que en el s. IV – V, los cristianos cultos tenían en cuenta la cultura pagana.

La teología vino a completar el mensaje evangélico. La idea era que la teología no daba nuevas informaciones, sino que interpretaba lo ya existente. A esto hay que añadir la tradición, que se construye en un marco contrario a las herejías, y en este campo hay escritos, debates, cuestione al respecto. En este sentido se considera que las herejías serán la madre de la teología, y en relación de la cultura y la teología saldrá una polémica con la filosofía, que se remonta al s. I.

En el s. IV se iniciará un período centrado en la comprensión de las verdades de la fe, mientras se lucha contra los paganos. Además, la Iglesia cada vez más aceptará la cultura clásica y la ciencia clásica. Así, las cuestiones conciliares estaban basadas, involuntariamente, en el pensamiento platónico- aristotélico, lo cual es una enorme contradicción.

Casiodoro debe recordarse ya que fue el quien potenció el trabajo intelectual. Quiso poner la cultura al servicio de la escritura y de las artes liberales de la cultura latina, marcando la diferencia entre la gramática, la retórica, la dialéctica (trivium) y la aritmética, música, geometría y astronomía (quadrivium), ya que quería potenciar la escritura.

La filosofía se enseñaba en las escuelas públicas, habiendo tres, una en Roma, otra en Atenas y otra en Constantinopla. Pero tras Plotino, la corriente neoplatónica entra en decadencia y desaparece, siendo sustituida por el misticismo.

Destaca la obra de Boecio (470-525), en donde se inició la traducción y comentario de la obra de Platón y Aristóteles.

La Consolatio Filosofiae es una reflexión sobre la felicidad, la providencia y la libertas. Este libro fue de los más utilizados en el Medievo, pero no supuso la recuperación de la filosofía. En el 529 se cerró la escuela de Atenas por mandato de Justiniano, estando ya casi inactiva.

La ciencia fue la creación del genio helénico. Aunque se hicieron descubrimientos antes y después de los griegos, un hubo en estos descubrimientos un método de trabajo. Su principal virtud fue la argumentación para el posterior despliegue de las matemáticas y de la física. Pero al unir la filosofía y la ciencia se condicionaban los resultados. Además los romanos sólo vieron el lado práctico de la ciencia, no tanto el método de trabajo. La ciencia, por tanto, estuvo ligada al estudio individual, sin haber continuidad.

Así, al atacar a la filosofía, esta fue olvidada, y la ciencia desapareció porque la mística ofrecía solución a problemas como que hay más allá de la vida, etc., que no responden ni la filosofía ni la ciencia. Por tanto hubo un retroceso importante en el conocimiento. Pero la conservación de las obras importantes como la Geometría de Euclides o la Aritmética de Nicómaco, las cuales fueron traducidas al latín, se conservaron gracias al espíritu enciclopédico de San Isidoro.

Pero esto no fue suficiente para evitar la pérdida del espíritu científico, y en la Edad Media habrá “recetas” científicas, pero no una argumentación para el crecimiento científico, lo que hará que en la Edad Media se partirá casi de cero, porque al acabar el cristianismo con el paganismo, también lo hará con la filosofía y la ciencia.

Los padres de la Iglesia griega

En los s.IV – V, los padres de la Iglesia griega representarán el equilibrio entre la herencia de la Antigüedad y la inspiración cristiana. Aspectos en común:

  • Son de la elite social
  • Grandes escritores, y aunque todos se crean filósofos, sólo lo serán San Gregorio de Nisa en Oriente y San Agustín en Occidente.
  • Tendrán una trayectoria similar: crecerán en un hogar cristiano, en el desarrollo de su existencia tendrán un papel fundamental las mujeres, todos comienzan con carreras profanas que irán abandonando para dedicarse al estudio del cristianismo, bien mediante el ideal de vida del desierto, bien mediante experiencias monásticas. Casi todos terminarán como obispos y quedaron vinculados a una sede eclesiástica. Su actividad intelectual se desarrollará en muchos campos: pensadores religiosos, oradores…

Su obra se desarrollará en varios géneros literarios, relacionados con el conocimiento de la Biblia. Practican la exégesis y muchos son teólogos, aunque la teología será una fuente de controversia. Además desarrollarán el género epistolar. Por toro lado destaca su originalidad para el tratamiento de la cultura cristiana en torno a la fe y a la vida espiritual. Existe un diccionario de la patrísitca, cuyo autor es Migne. De la patrísitca griega destacan los tres capadocios: San Basilio, San Gregorio de Nisa y Gregorio Nacianceno. Los tres eran pertenecientes a la nobleza provincial.

San Basilio se volcó en la superación del cisma arriano. Además reformó el monacato oriental que proporcionó la oportunidad de que este se recogiera. Todavía hoy en el mundo griego la organización monacal se rige por lo dictaminado por San Basilio.

Gregorio Nacianceno era un erudito, un escritor con gran capacidad de trabajo.

San Gregorio de Nisa fue un místico, que fue una autoridad en la teología. Se interesa a la antropología y en la redención.

La influencia de la liturgia en las comunidades cristianas se considera fundamental, ya que animarán tanto el arte como la literatura, situadas en un período en el que el peso cultural del Imperio era evidente.

La inspiración cristiana pudo significar la renovación de la expresión artística. EN literatura alguno géneros no sobrevivieron al período clásico, sobretodo el teatro, asociado con la difusión de mensajes políticos. Así, no se desarrolló el teatro hasta la Plena Edad Media.

Pero otros géneros sí que se mantuvieron. Los escritores estuvieron influidos por el cristianismo, como Amiano Marcelino, un griego de Siria que escribe en latín, escribió su gran obra imitando a Tácito, siendo esta la última gran obra histórica de la Antigüedad.

No obstante, la escritura fue muy pobre. Paganos y cristianos dijeron cosas distintas en términos análogos. Por tanto, hubo en el ámbito cristiano una búsqueda del rechazo de los valores del mundo antiguo, y un rechazo hacia el pensamiento filosófico, y hacia la retórica.

Las escuelas y la enseñanza en Roma era para las élites, se estudiaba retórica para hablar bien, distinguiéndose así del vulgo. Se preparaban también para entrar en la burocracia estatal. Esta fue la forma por la que se desarrollaron la gramática, la retórica y la elocuencia. También fueron importantes los estudios de derecho, pero se estudiaba como un oficio. Sólo hay documentadas tres escuelas de derecho, en Roma, en Constantinopla y en Beirut.

El arte cristiano se nutre del arte pagano, y durante los tres primeros siglos del cristianismo se produce una asimilación de los modelos antiguos, pero una asimilación transformada, con propósito de dar algo diferente. Es un arte distinto, directo, que comunica muy bien.

El arte más primitivo cristiano es el sepulcral, marcado por símbolos (pez, fénix…), justificada por la clandestinidad. También se desarrollaron figuras relacionadas con el Antiguo y el Nuevo Testamento. No obstante, se produjo un cambio tras el Edicto de Milán (313), momento en el que se inició la edificación monumental.

Arquitectura: el desarrollo de la arquitectura cristiana se hizo por medio de la basílica (originaria mente para el comercio). De planta rectangular y cobertura a dos aguas, destaca la posición del altar (orientado hacia Jerusalén), y esta será la casa de Dios. Pero la basílica evolucionará hacia otras formas.

Escultura: la escultura monumental quedó relegada. Lo que aparece son los bajorrelieves, mantenidos en dípticos-trípticos, con un uso doble (mostrar imágenes, y por la parte de atrás se podía escribir). A partir del s. V se romperá con los modelos antiguos. Pero el arte y la escultura no se desarrollarán en Occidente, y sí en Oriente.

Pintura: se desarrollan los frescos, tomando como referentes las catacumbas. Peor la pintura se revaloriza, lo que la hace convertirse en un arte cortesano, y para la Iglesia se buscarán los mosaico ( adaptado a lo mostrado). Se representa a Cristo por medio de estilos orientales.

Todas las imágenes se trasladarán a códices.